Acuíferos: proponen realizar inventario y más protección

El diputado provincial Martín Berhongaray (UCR) propuso establecer una ley para proteger los acuíferos: impide actividades industriales e hidrocarburíferas que afecten las aguas subterráneas. Además, sugiere crear un inventario.

El proyecto de ley surge en medio del conflicto por el acuífero del Valle Argentino, que la provincia pretende utilizar para sustituir el aprovisionamiento del acueducto del Río Colorado en caso de roturas. 

Berhongaray define como acuíferos a “aquellas formaciones geológicas capaces de suministrar agua subterránea útil a pozos y manantiales”.

Señala en uno de los artículos que “en las zonas donde se encuentren los acuíferos inventariados según el Registro creado en virtud de la presente ley, quedan restringidas las actividades que puedan afectar su condición natural o las funciones propias e intrínsecas, las que conlleven su contaminación o afectación negativa: a) Las actividades que prevean la extracción, convencional o no, de cualquier tipo de hidrocarburos; b) Las actividades comerciales, industriales o turísticas que puedan afectar significativamente los sistemas acuíferos; c) La exploración y explotación minera; d) El vertido de efluentes industriales y asimilables a los mismos, a los cuerpos de aguas subterráneas”.

Berhongaray en los fundamentos explica que “los acuíferos reúnen dos características fundamentales: capacidad de almacenar agua subterránea y de permitir el flujo de la misma”. Asegura que “el vasto almacenamiento de muchos sistemas de agua subterránea (mucho mayor que el de los embalses más grandes construidos por el hombre) constituye su característica más distintiva.

Como consecuencia, la mayor parte del agua subterránea se encuentra en movimiento lento continuo desde áreas de recarga natural producto de un balance positivo circunstancial o permanente entre la precipitación caída y la captación de la misma por el suelo y la vegetación sobrepuesta, hacia las áreas de descarga de los acuíferos tales como manantiales o surgentes, e infiltración hacia cursos de agua, humedales y zonas costeras”.

El territorio de la provincia de La Pampa comprende mayoritariamente una formación geológica y fitogeográfica de meseta árida o semiárida cubierta por estepa y un monte más o menos achaparrado según la condición hídrica y/o térmica predominante.

Una meseta o monte natural en condiciones de aridez o semiaridez refiere a una amplía región donde las precipitaciones anuales promedian entre los 600 milímetros en el centro-norte provincial hasta 200-300 mm, o aún menos, como en el sur pampeano. “Es decir, nuestra provincia integra las dos terceras partes de la Argentina árida o semiárida”, dice el legislador radical.

“En esta climatología mayoritariamente árida/semiárida, el almacenamiento de un acuífero transforma regímenes de recarga natural muy variables en regímenes de descarga natural más estables”, afirma. Define en el proyecto de ley que “el agua constituye un bien natural pero a la vez un recurso estratégico por su escasez, de ahí la importancia de su estudio tanto en disponibilidad y condiciones a nivel superficial como subterráneo”.

“Especialmente en la región sur de la provincia”, asegura el legislador.

La Constitución Nacional, luego de la reforma introducida en el año 1994 -dice Berhongaray- consagró “el derecho de todos los habitantes de la Nación a un ambiente sano y equilibrado, con el correlativo deber de su cuidado, uso racional de los recursos naturales, la recomposición del daño ambiental en caso de afectación, la educación y el acceso a la información ambiental”.

“El presente proyecto de Ley persigue como fin el establecer presupuestos de protección a los acuíferos naturales presentes en nuestro territorio, declarando de interés provincial su protección ambiental y uso racional”, remarca en los fundamentos el diputado provincial.

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