Opinion

Santa Rosa sufrió la tormenta más violenta de su historia y la respuesta de la comunidad, del Estado y de las organizaciones estuvo muy a la altura de las circunstancias; en el Congreso, con nuevas complicidades pampeanas, avanzó la ley de explotación laboral que pisotea conquistas históricas
Semana victoriosa para la batalla cultural libertaria. En el Senado, la flexibilidad laboral "esclavista" de la mano de la Banelco es un "dejavú" pero con novedades, frente al que La Pampa muestra firmeza; la licitación petrolera frustrada y el rol que se le pretende dar a Pampetrol potencia incertidumbres y temores.
La Pampa se mueve hoy en esa cornisa: por un lado, consolida logros estructurales y resiste el embate financiero; por el otro, padece un ajuste nacional que ya se siente en el bolsillo del comerciante, en las fuentes laborales, en el desmantelamiento de organismos estratégicos y en la salud de sus abuelos.
El bloque patagónico plantó bandera ante el desdén nacional por la emergencia ígnea y la Salud Pública pampeana exhibió un hito vital con la baja de la mortalidad infantil. Sin embargo, el escenario se ensombrece con la creciente tensión gremial, las manchas en la fuerza policial y las persistentes deudas de un área de Niñez que sigue acumulando cuestionamientos sin soluciones a la vista.
Mientras la resolución de conflictos y la vigencia de políticas de prevención vial sostienen un necesario marco de esperanza, la incertidumbre industrial en el norte pampeano y el impacto de los tarifazos nacionales tensan el tejido social y obligan a una vigilia permanente frente al ajuste.
El gobierno pampeano dejó muy claro su rechazo a la reforma laboral, por motivos ideológicos, económicos y hasta legales. Además, el Ejecutivo afronta rispideces lógicas con la representación sindical que esperaba un "bono de fin de año" impedido por la estrechez económica en la era libertaria.
El ajuste libertario en el Sistema del Manejo del Fuego es un obstáculo que no resultó insalvable porque en la provincia todavía hay organismos dispuestos, profesionales capacitados y una comunidad relativamente consciente; la reforma laboral, además de atacar derechos conquistados por el sector trabajador, esconde otro manotazo a las billeteras provinciales, y particularmente a la de La Pampa.
La provincia se las rebuscó en el fin de año para presentar algunas novedades positivas en el cierre de un año especialmente complicado, en el que además los casos de botulismo fatal le dieron más dolor y tristeza a la etapa.

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