ANUARIO 2015: Al drama del Atuel y el Salado, se suma la alarma por el río Colorado

Mientras se agudiza el impacto ambiental por el corte de los ríos Atuel y Salado en el territorio pampeano, la crisis hídrica en el río Colorado encendió las alarmas por el bajo caudal y el escaso desarrollo de la zona bajo riego.

La lucha del río Atuel tuvo diferentes hitos y episodios en los últimos años. Por un lado el surgimiento de asambleas en diferentes ciudades y pueblos que le volvieron a dar una tónica popular al reclamo. Empujado por ese estado de cosas, el gobierno de Oscar Jorge llegó a la Corte Suprema de Justicia con una demanda contra Mendoza por el corte del río.

En enero, el senador nacional Carlos Verna planteó sus objeciones al presupuesto nacional porque preveía la obra de Portezuelo del Viento, en Mendoza. Esa obra, prevista en el tratado del río Colorado (reduciría el caudal del río Grande), tiene una objeción para los intereses pampeanos: Mendoza pretende el manejo, lo que dejaría de lado la incumbencia del COIRCO. El exsecretario de RR.HH. Néstor Lastiri también expresó sus reproches.

Un trabajo audiovisual de la agencia oficial Télam, “Historia de un despojo”, sirvió para la difusión del problema. A mediados de año el periodista Víctor Hugo Morales también replicó el tema.

En julio, el río Colorado mostró una merma de su caudal: el cauce registró apenas el 10% del caudal de un año normal. Las consecuencias fueron un aumento de la salinidad natural de sus aguas y numerosos inconvenientes en las poblaciones ribereñas. Una grave derivación podría tener para la sanidad animal: está tan bajo que se puede cruzar a pie con ganado, eludiendo los controles de la barrera geográfica que previene la difusión de la aftosa.

Pero hay otro dato alarmante: sigue en pie el proyecto de Potasio Río Colorado. El tema tuvo diferentes apariciones a lo largo del año.

La Fundación Chadileuvú acuso de “irracionalidad” a la postura de Mendoza con el Atuel. Fue a raíz de la editorial de un diario mendocino, pero que desnuda la postura de sectores económicos, políticos y académicos. Allí se decía que un fallo a favor de La Pampa por el Atuel afectaría “la unidad nacional”. Admitía además la ineficiencia del sistema de riego utilizado en el sur mendocino, con un 27% de eficacia en ese rubro.

La pulseada por el Atuel entre pampeanos y mendocinos tuvo diferentes episodios. Pero el momento más relevante fue la respuesta de la provincia de Mendoza a la demanda de La Pampa. Las afirmaciones de esa réplica resultan curiosas e insólitas.

“La Pampa nunca acreditó el daño”, dijo el fiscal de Estado cuyano. Pidió la ratificación del fallo de 1987, el que declaró la interprovincialidad del río y por el que La Pampa podría disponer del agua después del riego de 72.000 hectáreas mendocinas: nunca fue aplicable.

Lo más relevante en relación a esta disputa es el cambio de autoridades en ambas provincias. En La Pampa volvió el peronista Carlos Verna y en Mendoza asumió el radical Alfredo Cornejo. Ambos con sintonía con el Gobierno Nacional, esperan el fallo de la Corte Suprema, que no dilatará un pronunciamiento por un tema ambiental. Después, a la luz de ese fallo, será el tiempo de la política.

La FuChad, otra vez marcando el norte en temas hídricos, puso énfasis en la situación de los ríos Salado y Colorado. En marzo le reclamó al gobierno de Oscar Jorge el inicio de acciones legales por el caudal de ese río. La inauguración de la represa Punta Negra sobre el río San Juan -afluente del sistema Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó-, el 29 de agosto de 2015 fue un paso que puso al desnudo lo ocurrido en los últimos años: la apropiación en San Juan de las aguas del Salado para abastecimiento hidroeléctrico y la explotación minera, sin consultar a los distritos aguas abajo. Fue la tercera represa tras las de Ullum y Los Caracoles, y habrá una cuarta: El Tambolar.
“Chau Salado”, dijo la asamblea en defensa de los ríos pampeanos.

El gobierno de Jorge defendió su gestión en relación al Salado, en la voz del secretario Néstor Lastiri, quien afirmó que en diferentes foros expresaron la postura pampeana. Pero el contrapunto es insalvable: no consideraban el salto al ámbito judicial.

La problemática cruzada del Atuel provocó sacudones en La Pampa y en Mendoza. Aquí la asamblea en defensa de los ríos se partió, entre las posturas más duras y otras que prodigaban un alineamiento con los gobiernos nacional y provincial. En Mendoza, la diputada provincial de izquierda Soledad Sosa apoyó la postura pampeana: pretendieron expulsarla.

El 17 de octubre, sectores sindicales y organizaciones sociales realizaron cortes en rutas nacionales en reclamo por los ríos Salado, Atuel y Colorado. Fueron en La Pampa, Río Negro y Buenos Aires, liderados por la CTA autónoma. Pusieron en la mesa que la salida es integral. Los movilizados señalaron el bajo uso del agua del Colorado (apenas 10.000 hectáreas de un cupo de 85.000): un factor que fortalece la postura discrecional de las provincias aguas arriba.

En noviembre el presidente del Tribunal Latinoamericano del Agua, Javier Bogantes, recorrió el oeste provincial. Fue para relevar en el territorio la denuncia de la FuChad en ese organismo por el corte del Atuel. El especialista reveló la magnitud del drama ambiental que padece el oeste pampeano: “Es una tragedia. Es uno de los casos más graves que he presenciado”.

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