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EL DIARIO digital
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Lo que comenzó como una pequeña pérdida de agua potable en la capital pampeana hace casi tres semanas se transformó, en las últimas horas, en un verdadero río que inunda la calle Gaich durante varias cuadras. Un vecino de la zona registró a través de videos la evolución de la desidia: desde una rotura agravada por maquinaria oficial hasta el silencio absoluto de las líneas de atención municipal.
El problema tiene su epicentro en la intersección de las calles Gaich y Di Liscia. Según el relato del vecino, la situación escaló de forma dramática durante la madrugada: "Son las tres de la mañana; ayer perdía poquita agua, pero la máquina, cuando pasó, arrancó el caño. Ahora, con la presión, se rompió directamente", describió mientras grababa el chorro de agua bajo la sombra de la noche.
La indignación del frentista radica no solo en el derroche de un recurso vital, sino en la nula respuesta de las autoridades. "Hacía 20 días que estaba la pérdida. Vivo llamando y no atiende nadie. Es un desastre", denunció.
Catorce horas después, la situación era idéntica o peor. En un segundo registro filmado a las cinco de la tarde, el agua potable ya se extendía por varias cuadras, alcanzando la calle Liberato Rosas. "Llamé, llamé, llamé y llamé... ahora llamé de vuelta a ver si vienen, pero no. Capaz que no tienen ni alambre de fardo para arreglarlo, me iré a tener que poner yo", sentenció con una mezcla de ironía y hartazgo.
El reclamo pone nuevamente bajo la lupa el mantenimiento de la red de agua en los barrios periféricos, donde las pérdidas suelen ser crónicas. En este caso, el agravante es que la rotura final habría sido provocada por una propia intervención municipal defectuosa (el paso de una niveladora o maquinaria similar), dejando a los vecinos sin respuesta y a la ciudad con miles de litros de agua potable desperdiciados.