La Pampa

Industriales pampeanos trabajan "con desazón" ante la crisis y la falta de expectativas

El presidente de la UNILPa, Miguel Iglesias, advirtió que la caída del consumo, el alto costo del financiamiento y la apertura de importaciones golpean al sector. "No hay una buena", se sinceró. La industria opera con cerca del 50% de su capacidad.

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EL DIARIO digital

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En medio de la recesión que afecta a la actividad industrial —con una caída interanual del 7,9% a nivel nacional— el presidente de la Unión Industrial de La Pampa (UNILPa), Miguel Iglesias, describió un panorama complejo para el sector. "No hay una buena, está todo mal", resumió. Señaló que el consumo deprimido, los altos impuestos, el financiamiento caro y el ingreso de productos importados generan un escenario sin perspectivas de recuperación inmediata y admitió que muchos industriales trabajan hoy con "desazón" ante la falta de expectativas para invertir o ampliar la producción.

Consultado por la crisis de la industria, cuya actividad cayó un 7,9% en el último año en el país y se desploma con cierres y despidos, el empresario pampeano confesó la "desazón" con la que trabajan ante la falta de políticas para reactivar el sector, golpeado por la recesión y la apertura de imprtaciones. 

"La Pampa, la verdad, es difícil separarla del resto de la Argentina. La problemática es común en todas las provincias, algunas un poco más afectadas que otras. Yo creo que La Pampa tiene un poquito menos, o un amortiguador un poco más duro que el resto de las provincias, pero la situación está difícil, muy complicada", señaló el directivo en CPEtv.

"Hay incrementos de costos asociados a los impuestos, una baja muy grande del consumo —que también tiene impacto— y, además, temas que le echan nafta al fuego, como la apertura de importaciones, que golpea a la industria. A eso se suma el financiamiento, que sigue siendo carísimo. Básicamente, está todo mal", confió Iglesias.

"No hay una variable de la que uno pueda decir: "Por lo menos me agarro de esto para pensar el día de mañana o proyectar algo". El consumo está bajo, el financiamiento está caro, los impuestos siguen altos y la mercadería que entra del exterior llega mucho más barata, básicamente por los costos. Entonces la demanda está retraída, el consumidor está retraído. No hay una buena", insistió.

—¿Hoy la capacidad instalada de la industria en la provincia de La Pampa está en valores similares a los que se manejan a nivel nacional, alrededor del 50%? –le consultaron.

—Sí, más o menos el 50%.

—¿Y el tema despidos o cierres, cuán lejos estamos de eso? ¿Cómo estamos en ese sentido? Porque es difícil encontrar una variable que dé expectativa o cierta esperanza hacia adelante.

—Uno sin expectativa no invierte, no se agranda, no toma gente. La expectativa es algo importantísimo a la hora de llevar adelante un proyecto, una industria o un comercio, y hoy no hay expectativa.

Y volviendo al tema de los despidos: sí, hay despidos. Estamos viendo problemáticas con los frigoríficos, que están en todos los medios de comunicación. La construcción tiene una caída de alrededor del 30%, que son números inaguantables. Pero, por ahora, salvo casos puntuales, no ha habido olas de despidos grandes en la industria de la provincia de La Pampa.

—¿Estaría bien definir la situación que vive la industria como un hartazgo? 

—Es desazón, te diría más que hartazgo. Porque, lamentablemente, yo —y todos los industriales de La Pampa que represento— tenemos todo lo nuestro puesto en máquinas, en galpones, en gente, en materiales. No tenemos la opción de no trabajar. Pero uno puede ir a trabajar con espíritu o puede ir con desazón. Y creo que hoy gran parte de los industriales de la provincia estamos trabajando con desazón.

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