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EL DIARIO digital
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Un menor de dos años ha fallecido atragantado por una gomita durante una celebración familiar. Lo cierto es que el riesgo de asfixia por atragantamiento es especialmente elevado en los menores de cinco años. "Los niños pequeños aún no tienen todas las piezas dentales necesarias para masticar bien. Su reflejo de deglución está en pleno desarrollo y, además, no son conscientes del peligro que supone atragantarse", explica Sonia Pérez, pediatra del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre.
Se calcula que uno de cada cuatro atragantamientos reportados en urgencias en niños de entre uno y cuatro años está relacionado con caramelos o chicles, según datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Pero, ¿por qué los caramelos son peligrosos? Los que son especialmente duros y redondos pueden bloquear completamente la vía aérea de un niño en segundos. No se deshacen rápido y encajan con facilidad en la garganta, informan desde la Asociación Española de Pediatría (AEP), que apuntan qué gominolas son las que conllevan mayor riesgo:
-Caramelos duros (mentas, pastillas).
-Caramelos redondos o esféricos.
-Gominolas grandes o muy elásticas.
-Caramelos con palo, si se desprenden.
-Caramelos pequeños, pero rígidos que no se deshacen rápido.
Si un niño sufre un atragantamiento, los pediatras aluden a los siguientes síntomas a los que prestar atención:
-Tos súbita e ineficaz.
-Incapacidad para hablar o llorar.
-Dificultad respiratoria.
-Cianosis (color azulado de labios o cara).
-Pérdida de conciencia (casos graves).
¿Qué hacer en caso de atragantamiento?
En caso de asfixia por atragantamiento, lo recomendable es realizar la maniobra de Heimlich, también llamada compresión abdominal. "Es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir la vía respiratoria, normalmente bloqueada por un trozo de alimento o cualquier otro objeto. Debe usarse únicamente en los casos de obstrucción grave de la vía aérea, cuando la persona ya no puede hacer ningún ruido", subraya Adriana Pérez, otorrinolaringóloga, quien aclara que los golpes interescapulares (en la espalda) pueden agravar la obstrucción, debido a la fuerza gravitacional, convirtiendo una obstrucción leve en una grave.
En el caso de los adultos, para ejecutar la acción hay que proceder del siguiente modo: con el sujeto de pie, se le abraza por la espalda con los dos brazos. En esta posición se presiona con una mano cerrada y la otra recubriendo la primera. Se debe apoyar el puño con el pulgar sobre el abdomen y presionar hacia el centro del estómago, justo por encima del ombligo y bajo las costillas de la persona.
Si no hay nadie que acompañe a la persona que se ha atragantado, esta debe tomar una silla con respaldo, cogerla por debajo del asiento, situarla por debajo de las costillas y empujar hacia arriba con fuerza, para conseguir expulsar el objeto asfixiante.
En caso de que se trate de pequeños menores de dos años, debe tenderse al pequeño boca arriba, encima de una superficie rígida. Apoyando las manos una encima de la otra, entre el esternón y el ombligo, se debe empujar varias veces en dirección al tórax.