Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
La tendinitis rotuliana es una de las lesiones más frecuentes entre corredores y deportistas que someten sus rodillas a cargas repetitivas. Se trata de una degeneración e inflamación del tendón del cuádriceps, la estructura que une los músculos extensores de la rodilla a la zona superior de la pierna, pasando por el hueso de la rótula. Su aparición puede comprometer seriamente la práctica deportiva si no se detecta y trata a tiempo.
Según explicó el licenciado español en ciencias de la actividad física y el deporte, Miguel Ángel Rabanal San Román, en la revista deportiva SportLife, el tendón del cuádriceps es la estructura por donde se unen los cuatro músculos extensores de la rodilla, el vasto externo, el vasto interno, el vasto intermedio y el recto anterior, a la parte superior del fémur. La rótula actúa como un punto de apoyo que incrementa el brazo de palanca de esta articulación, lo que la expone especialmente a la sobrecarga mecánica durante carrera y saltos.
Por ello, explicó que la tendinitis rotuliana puede manifestarse en dos variantes según la localización del dolor: la tendinopatía suprarrotuliana, con molestias por encima de la rótula, y la tendinopatía infrarrotuliana, con dolor en la zona inferior. En ambos casos, el dolor se intensifica al subir escaleras y durante el impacto y la impulsión en la carrera.
Causas de la tendinitis rotuliana
El especialista identificó seis causas principales que explican la aparición de esta lesión. La primera es la falta de adaptación del tendón a la carga de trabajo demandada, especialmente al correr cuesta abajo, donde la tensión sobre el tendón es máxima. La segunda corresponde al aumento brusco del volumen de kilómetros, que impide que el tejido tendinoso se adapte de forma progresiva al nuevo estímulo.

La mala pisada, con desviaciones de la rodilla hacia dentro o hacia fuera, representa otro factor de riesgo, así como el uso de zapatillas no apropiadas para el tipo de pisada de cada corredor. Utilizar modelos diseñados para pronadores severos sin serlo puede generar desequilibrios biomecánicos que sobrecargan el tendón. Los desequilibrios y acortamientos en cualquiera de los cuatro músculos que forman el cuádriceps completan la lista de causas principales.
Tratamientos y remedios para la recuperación
De acuerdo con el licenciado en actividad física y deportes, el tratamiento de la lesión requiere, en primer lugar, descargar la zona del cuádriceps y restablecer la funcionalidad del tendón mediante intervención fisioterapéutica. El tiempo de curación habitual oscila entre dos semanas y cuatro meses, dependiendo de la gravedad de la lesión y de la respuesta individual al tratamiento.
Esta amplia variabilidad se debe a que la recuperación puede acelerarse considerablemente si la detección y tratamiento se realizan en la fase aguda, mientras que en casos más avanzados o con factores de riesgo persistentes el proceso se prolonga.
El especialista también recomendó un remedio casero para aliviar la inflamación y el dolor: disolver una aspirina en un dedo de agua, mezclar la solución con tres o cuatro partes de crema hidratante y aplicar el preparado mediante un suave masaje sobre el tendón al levantarse y al acostarse. Aunque este remedio no sustituye al tratamiento fisioterapéutico, puede complementarlo en las fases iniciales.

El uso de cintas para descargar el tendón rotuliano puede ser beneficioso. Su colocación varía según la localización del dolor: si el dolor es infrarrotuliano, la cinta se coloca por encima de la rótula; si es suprarrotuliano, se coloca por debajo. Esta medida ayuda a redistribuir las fuerzas sobre el tendón y a reducir las molestias durante la actividad cotidiana.
Complicaciones de la tendinitis no tratada
Por otra parte, la revista advierte que ignorar los síntomas de la tendinitis rotuliana puede derivar en complicaciones de gravedad médica. La lesión puede evolucionar hacia desgarros y roturas ante gestos bruscos, lo que en muchos casos requiere una intervención quirúrgica para reunir las partes separadas del tendón. La detección precoz y el tratamiento especializado resultan decisivos para evitar este cuadro, por lo que es esencial la consulta con un profesional de la salud.
Según especialistas, el ejercicio más aconsejado durante la recuperación consiste en andar en cuclillas de forma muy lenta y controlada, dando pasos pequeños y sin forzar la posición. El especialista recomienda realizar entre dos y cuatro series de diez a 14 pasos, una o dos veces por semana, con dos minutos de recuperación entre series, aprovechados para estirar bien el cuádriceps.
El estiramiento recomendado debe hacerse apoyando la rodilla en el suelo, tomando la punta del pie con la mano y llevándolo hacia los glúteos, manteniendo la espalda recta y el equilibrio. La indicación es mantener la posición entre 20 y 25 segundos con cada pierna, tanto al finalizar el ejercicio como en cualquier momento del día para aliviar la tensión acumulada en el cuádriceps.