Condenaron al autor de una estafa con cheques en Quemú

La sentencia estuvo a cargo del juez de Control Heber Pregno. El imputado admitió su culpabilidad y recibió una pena de seis meses de prisión condicional, luego de convenir un juicio abreviado con el fiscal general Armando Agüero.

El juez de Control de General Pico, Heber Alcides Pregno, condenó ayer a Nicolás Gabriel Gómez Álvarez a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional, como coautor material y penalmente responsable del delito de estafa. El damnificado es un productor rural de Quemú Quemú.

Con los elementos reunidos durante el juicio, el magistrado dio por probado que “el imputado, de 32 años, desapoderó a la empresa El Tatita S.A. de 619.200 pesos”.

Fue “mediante la realización de una maniobra ardidosa, consistente en presentarse en la sucursal del Banco de la Nación Argentina de Quemú Quemú, el 30 de marzo de 2017; oportunidad en la que engañó al personal que lo atendió, alegando falsamente (de manera verbal y escrita) poseer una autorización de parte del presidente de la empresa para peticionar y obtener cinco talonarios de cheques (chequeras) respecto de una cuenta corriente de la firma (con domicilio legal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) radicada en dicha sucursal”.

El juez agregó en su fallo que “para fundar su petición engañosa, Gómez Álvarez presentó un documento conforme al cual el presidente de El Tatita S.A. y la empresa lo autorizaban a retirar dichas chequeras, siendo ese instrumento privado, falso”.

“Ni el presidente, ni ningún otro integrante de la firma damnificada, lo había autorizado a realizar operación bancaria alguna a nombre de esa persona jurídica ni de sus directivos, resultando falaz su contenido, la firma estampada en el mismo y la autorización contenida a su favor; por lo que con ese ardid logró obtener efectivamente cinco chequeras de esa cuenta bancaria, conteniendo 25 cheques de pago diferido cada una”, sostuvo.

Seguidamente, el magistrado describió que “al día siguiente, 15 de esos cheques fueron cobrados en distintas sucursales del banco Nación, ubicadas en ciudades de la zona del conurbano bonaerense por un total de 619.200 pesos. Parte de ese dinero fue percibido por el acusado quien declaró como oficio que realizaba changas y el resto por ‘otras personas’ que actuaron en connivencia con él”.

“Mediante dicha maniobra, Gómez Álvarez posibilitó la obtención de esa suma dineraria de la cuenta de la empresa El Tatita, sin ser autorizado en modo alguno por ella (causándole un perjuicio pecuniario); e involucrando asimismo al Banco de la Nación Argentina, dado que la cuenta estaba radicada en esa institución, lo que conlleva responsabilidades legales-patrimoniales para dicha institución en relación al titular de la cuenta”, acotó Pregno.

Abreviado

El caso fue resuelto a través de un juicio abreviado, convenido entre el fiscal general Armando Agüero, el defensor oficial Guillermo Horacio Costantino y el propio imputado, quien admitió su culpabilidad. El damnificado, el presidente de la sociedad anónima, también dio su consentimiento al acuerdo cuando se le informaron sus alcances.

Pregno aceptó el acuerdo luego de fundamentar que las pruebas reunidas “dan cuenta que Gómez Álvarez fue efectivamente quien, mediante una maniobra ardidosa, logró apoderarse en el banco Nación de Quemú Quemú de las chequeras pertenecientes a la empresa El Tatita (fue reconocido por empleados del banco y por las cámaras de vigilancia del lugar) y, de esa forma y en connivencia con otras personas, presentar al pago 15 valores y cobrar efectivamente la suma de 619.200 pesos; provocando un perjuicio económico en las arcas de la empresa, quien no había autorizado dichos pagos, consumando así la figura contemplada por el artículo 172 del Código Penal”.

El magistrado, además, le impuso al acusado la obligación durante dos años de fijar domicilio y no modificarlo, sin previa autorización del juez de ejecución penal.

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