Ambiental

¿Está el Litio argentino en malas manos?

Tras el encuentro del Presidente de la Nación con el multimillonario australiano Elon Musk, dueño de Tesla, SpaceX y la red social X, se presiente en el panorama político-ambiental el posible saqueo de recursos naturales estratégicos de nuestro territorio. En la columna ambiental de hoy veremos qué es el Litio, para qué se usa y qué problemas ambientales puede conllevar su extracción en pos de la transición energética.

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EL DIARIO digital

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Por Florencia Srur (*)

El Litio es un metal alcalino que suele encontrarse en forma de sales. En los últimos años ha experimentado un gran auge en su extracción y explotación debido a su potencial uso en baterías para autos eléctricos, teléfonos móviles y otros componentes relacionados con las energías limpias. También se utiliza ampliamente en medicamentos para tratar ciertos trastornos de salud mental. Sin embargo, como ocurre con todas las actividades humanas, no todo es perfecto.

La extracción del Litio depende del tipo de yacimiento en el que se encuentra. En Australia, por ejemplo, se encuentra en rocas, lo que hace que su extracción sea costosa y complicada. En cambio, en el famoso triángulo del Litio que abarca Bolivia, Chile y Argentina, se encuentra en forma de salmueras. El proceso de extracción consiste en perforar agujeros en los salares para bombear la salmuera a la superficie. Luego, se evapora el agua para obtener una mezcla de sales que contiene diferentes elementos, como Litio, potasio y manganeso. Esta mezcla se filtra y se evapora de nuevo durante un período que puede durar entre 12 y 18 meses, hasta que se obtiene el carbonato de Litio. Se estima que en Argentina existen 2.700.000 toneladas de reservas. Dado que el consumo global de Litio ha aumentado significativamente, de 47.600 toneladas en 2018 a 134.000 toneladas en 2022, es importante considerar la sostenibilidad integral de la actividad.

Es importante recordar que la sostenibilidad no solo implica aspectos económicos, sino también sociales y ambientales. En cuanto a la sostenibilidad ambiental, el proceso de extracción de Litio tiene un impacto importante en los paisajes, la biodiversidad asociada a los humedales y el consumo de agua, ya que esta última se evapora durante el proceso y no se puede recuperar. En cuanto a la sostenibilidad social, muchos de los territorios donde se encuentran estos salares son importantes sitios arqueológicos para los pueblos originarios. Además, aunque se habla de la promesa de desarrollo y empleo, la realidad es que empresas extranjeras a menudo traen a sus propios trabajadores y las regalías que pagan al país suelen ser muy bajas, lo que no favorece la sostenibilidad económica de Argentina. Muchas organizaciones sociales de las provincias de Catamarca, Jujuy y Salta alegan que un problema añadido es el verdadero destino del Litio, que según ellas se destina en gran medida a la producción de armamento, como drones de guerra, en lugar de utilizarse para la transición energética.

En La Pampa, existen grandes extensiones de humedales salinos en el oeste pampeano, que forman la red de bañados de los ríos Atuel y Salado. Recientemente, se ha anunciado, nuevamente, la posibilidad de explorar y explotar "Tierras Raras" en nuestra provincia. Tenemos el antecedente de lucha de los pueblos autoconvocados de las provincias vecinas que se ubican en el triángulo de Litio, sumado a que tenemos un conflicto político por la lucha de los ríos con la provincia vecina y contratamos a una consultora de su territorio. Tenemos un oro blanco que nos grita "cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía".

Actualmente, dentro del panorama político nacional y sus recientes acercamientos con mega corporaciones que utilizan grandes cantidades de litio en construcción de "tecnología sustentable" de la mano de Tesla y SpaceX; debemos recordar que no es necesario regalar nuestros recursos naturales a cambio de destrucción y desolación de los pueblos del territorio argentino. El uso del Litio para la militarización eficiente no es el camino. La guerra y la colonización nunca es el camino.

En resumen, el Litio es un elemento crucial para la transición energética y la producción de baterías para tecnologías más limpias, pero su extracción puede tener graves consecuencias sociales y ambientales si no se aborda de manera responsable y sostenible. Además, sus usos se enfocan últimamente más en lo bélico que en lo cotidiano. Es importante que se siga investigando y desarrollando tecnologías más limpias y eficientes para la extracción y el uso del Litio, al mismo tiempo que se garantiza la protección de los ecosistemas y las comunidades locales. Solo entonces podremos alcanzar una verdadera sostenibilidad en el uso del Litio y contribuir a la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente.

(*) Ingeniera en Recursos Naturales y Medio Ambiente. MPN365

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