Armando Loson, el sexto arrepentido en la causa de los cuadernos

El presidente de Albanesi admitió ante la Justicia que hizo pagos ilegales a funcionarios durante el kirchnerismo. Es el dueño de la bodega del Desierto en la localidad de 25 de Mayo.

En la causa que se investiga "los cuadernos de las coimas", otro empresario se acogió al régimen del "imputado colaborador".

El nuevo arrepentido es Armando Loson, presidente de la empresa Albanesi y dueño de Alto Valle, que desembarcó en La Pampa tras el negocio con los Matzkin.

El acuerdo se firmó este miércoles por la tarde y se espera la homologación del juez Claudio Bonadio para que obtenga la excarcelación. Con esta decisión, ya son seis los "arrepentidos" en esta causa que investiga una ruta de sobornos de más de 200 millones de dólares.

La causa que se inició con los 8 cuadernos en los que Oscar Centeno consignó datos, direcciones, nombres de ex funcionarios, empresarios y montos de dinero en algunos casos, sumó así este miércoles otro imputado colaborador, luego del acuerdo firmado con el fiscal Carlos Stornelli.

Ante el funcionario del Ministerio Público, Loson admitió el pago ilegal de aportes para la campaña electoral de 2013 a favor del Frente para la Victoria y señaló que era Baratta el que lo presionaba para realizar las entregas de dinero.

En esta oportunidad Loson se acogió al régimen al que ya se sumaron otros empresarios como Angelo Calcaterra, Juan Carlos De Goycochea, Javier Sánchez Caballero, Héctor Zabaleta y el propio Centeno.

Para la Justicia, "los recaudadores de la asociación ilícita contaron con la participación de empresarios que pagaron 35.645.000 dólares en un sinnúmero de oportunidades entre 2008 y 2015”. Es por ello que para la Justicia esto permite “acreditar la permanencia en el tiempo de la organización ilícita”.

En este contexto, Loson -detenido la semana pasada por el juez Bonadio- obtuvo su libertad tras la firma del acuerdo en el marco del cual asumió el pago de “fondos ilegales".

Para el juez Bonadio los empresarios fueron una pieza fundamental en la maniobra investigada.

Armando Loson, de la firma Albanesi, figura en varios tramos de los cuadernos que dieron origen a la causa, al igual que otros empresarios, realizando pagos de dinero que la Justicia investiga bajo la figura de sobornos.

Esta ruta de fondos que busca desentrañar el juez Bonadio junto al fiscal Stornelli incluye a ex funcionarios kirchneristas y a empresarios de la construcción y del sector energético.

Para sumarse a la figura del "imputado colaborador", Loson tuvo que aportar "información relevante" y de "mayor envergadura", ya que cuando "más personas se suman la información debe ser más importante”, explicaron fuentes judiciales.

Albanesi es un grupo empresario argentino de capitales privados fundado en 1929, que cuenta con más de 80 años en el mercado local. Las principales actividades de Albanesi son la comercialización de gas y la generación de energía eléctrica.

Cuenta con 11 centrales generadoras de energía eléctrica ubicadas en las provincias de Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, La Rioja, Buenos Aires y Río Negro, que en conjunto generan un total de 1600 MW de potencia instalada.

Además, es titular de Alto Valle de Río Colorado S.A., dedicada a la producción de vid. Posee un predio que abarca 550 hectáreas ubicadas en la localidad de 25 de Mayo.

Este viñedo fue comprado por Albanesi a principios de los años 2000 a la familia Matzkin que antes de la salida del gobierno de Carlos Menem consiguió un beneficio de créditos fiscales por 5 millones de pesos dólares. Ese beneficio apareció a nombre de los hijos del exminsitro del Interior, Guillermo y David, junto a una sociedad qu integraban Héctor Domato, el exviceintendente de Santa Rosa, Héctor Holgado y Casimiro Lobos (viceintendente de Catriel).

En la trama de la conformación de la empresa Alto Valle del Río Colorado participó hasta el entonces presidente Carlos Menem. El riojano, mediante un decreto de necesidad y urgencia, le otorgó más de cinco millones de pesos/dólares en créditos fiscales a la empresa, que pertenecía en ese momento a los hijos del entonces viceministro del Interior, Jorge Matzkin.

Después, Alto Valle del Río Colorado fue comprada por el Grupo Albanesi. Un pase mano que le reportó decenas de millones de pesos a los Matzkin.

Alto Valle del Río Colorado se dedicó a la producción de alfalfa en pellets y al viñedo.

Problemas actuales

El mismo día de la detención de Losón, la compañía tuvo que detener la emisión de un bono por 70 millones de dólares y posteriormente se le cayó un desembolso de créditos tomados de 250 millones de la misma moneda.

En el mercado dan por descontado que la empresa tiene cortados todos los canales de financiamiento y nadie sabe cómo afrontará sus próximos compromisos.

Si bien la firma no tenía grandes problemas de liquidez, si un juez paraliza los bienes no se puede sacar plata de la empresa para pagarle a los tenedores de bonos.

"Los USD 350 millones que tiene que levantar son imposibles con el accionista principal preso", advierte un operador de Wall Street, donde dan como un hecho que la compañía enfrentara duros meses. "Con el cash flow estamos bien hasta fin de año", se defienden fuentes cercanas a la empresa, según señala el portal La Política On Line.

El mercado financiero no tardó en reaccionar y los bonos de Albanesi en Wall Street se derrumbaron un 22% desde el último miércoles, lo que a su vez y al igual que en el caso de Techint, podría desencadenar una catarata de juicio por parte de los tenedores de esos bonos que se vieron perjudicados patrimonialmente.

La agencia de calificación Moody's se refirió especialmente a la situación de Albanesi en un comunicado donde alertó por "los vencimientos de deuda a corto plazo que la firma necesita refinanciar en un contexto de alto riesgo de financiamiento". La calificación hacia la empresa especializada en generación eléctrica se mantuvo en B2 estable, pero advirtieron que la causa judicial implica un "alto riesgo reputacional".

"Cada vez que se rumorea algo, el mercado reacciona sin necesidad de tener pruebas suficientes. Lo concreto es que no hay ninguna posibilidad de que Albanesi pueda lanzar un bono y las chances de acceder a un préstamo sindicado son muy pocas, quizás con una tasa de interés irrisoria", sostuvo el analista financiero Sebastián Maril.

Desde el Gobierno reconocen la posibilidad de quiebra de la empresa y se muestran preocupados en cuanto a las obras que tiene que realizar en base a las licitaciones que ya le fueron adjudicadas. Los proyectos más importantes son la nueva central térmica de Ezeiza de 138 MW de capacidad, la ampliación de la central Modesto Maranzana en Córdoba y una central de cogeneración de 100 MW en la provincia de Santa Fe.

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