En la senda de Podemos

Por Eduardo Luis Aguirre

La irrupción relativamente reciente de Podemos provocó una verdadera conmoción en el escenario político español. El nuevo espacio, cuyos referentes más visibles son los académicos Pablo Iglesias, Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, puso al descubierto los límites del opaco bipartidismo peninsular y tuvo, entre otros méritos, el de posicionar al argumento teórico como forma de hacer política. Podemos, que recoge el espíritu de los “indignados” europeos y del 15-M, se presentó en sociedad durante los días 12 y 13 de enero de 2014, con el manifiesto “Mover ficha: convertir la indignación en cambio político”. Se trata de un documento denso, poblado de categorías y conceptos novedosos de la filosofía política, que propone en definitiva conformar una “amenaza real para el régimen bipartidista del PP y del PSOE y para quienes han secuestrado la democracia” española.

Como lo reconoce Fran Carrillo (1), la estrategia comunicacional ha sido clave en la consolidación y el éxito de Podemos, que en las elecciones de 2014 dio la primera gran sorpresa de su corta historia, alzándose con 1.245.948 sufragios y consiguiendo 5 eurodiputados. Una presencia sólida en las redes sociales y en programas televisivos claves de debate político, y la presentación de ciclos de inusual calidad teórica (al menos para la Argentina) como “La Tuerka” y “Fort Apache” (2) por parte de Pablo Iglesias, han rubricado el músculo conceptual de Podemos. La mayoría de sus referentes exhiben un infrecuente y ponderable dominio de la palabra y de la teoría política, algo que en general no abunda en los dirigentes de las sociedades de este margen. La aptitud para comunicar, explicar y persuadir es una herramienta que ha demostrado ser directamente proporcional a la vertiginosa consolidación contrahegemónica de quienes pusieron en crisis el histórico bipartidismo peninsular, más allá de los avances y retrocesos que esa fuerza ha registrado durante sus breves años de vida. Algunos de sus novedosos conceptos -como el de “casta”- explican la capacidad de penetración de este nuevo espacio y su ingreso exitoso a la agenda pública. Pero no solo de medios de comunicación se sirve Podemos. El partido cuenta además con asesores intelectuales (lejos de los agobiantes asesores de imagen que devalúan la discusión política doméstica), responsables de la elaboración del pensamiento de esa parcialidad. A ese equipo pertenecen, entre otros, tres profesores de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid: Carlos Fernández Liria, Santiago Alba Rico y Luis Alegre Zahonero. Se trata de pensadores reconocidos y distinguidos dentro y fuera de España, cuya producción intelectual es permanente. Fernández Liria, por ejemplo, presentó el año pasado su libro “En defensa del populismo”. La obra es interesantísima como aporte filosófico. Plantea, entre otras cosas, la necesidad de que las expresiones emancipatorias se rebelen contra la toma por asalto que la derecha ha perpetrado respecto de los grandes paradigmas republicanos de la ilustración. “Entre muchas de las tendencias anarcolíquidas del 15-M, Podemos supo extraer de ahí la defensa de las instituciones frente al anarcocapitalismo de los mercados”. “Lo nuevo no es estar en la calle, eso ya lo habíamos probado y lo seguiremos probando, por la cuenta que nos trae. Lo que sí es una novedad es tener diputados, concejales y alcaldes en las instituciones”. Una idea de acumulación “institucionalista”, siempre desde luego sujeta a discusión y debate. Pero también una muestra de consistencia teórica que brilla por su ausencia en nuestro horizonte. Por el contrario, la teoría en nuestro país ha sido increíblemente despreciada y pretendió ser sustituida por anquilosadas exhibiciones aparatistas e insólitas lógicas gestivas.

La composición social de Podemos es otro dato imprescindible para entender la aparición y la proyección futura de estas expresiones “terceristas”, y también sus límites. Esa base social no hunde sus raíces en los sindicatos, sino que configura una suerte de alianza intergeneracional de padres e hijos que pertenecen fundamentalmente a lo que se suele llamar “pequeña burguesía”. Sectores sociales muy castigados por el neoliberalismo, con un alto grado de politización, acceso a la información y compromiso cívico (3).

En su ya mencionado documento fundacional, Podemos planteaba prolijamente aspectos contextuales y teóricos y avisaba sobre nuevas formas posibles de acumulación política. Después de la experiencia local, es imposible plantearse la toma del poder con insumos teóricos y prácticas políticas manifiestamente obsoletas. A esos tramos del manifiesto hay que estar atentos, porque muchas de sus enunciaciones permiten identificar analogías con la realidad política latinoamericana. El texto advertía que, al igual que en otros momentos de la historia, era (y es) posible observar un continente europeo sumido en la más absoluta perplejidad. Mientras las mayorías parecen mirar con nostalgia el pasado perdido, unas poderosas minorías, sin otro criterio que su propia supervivencia, demuestran que el enriquecimiento es su bandera y la impunidad su horizonte. Nunca en Europa ha habido tanta gente descontenta con la pérdida de derechos y, al mismo tiempo, menos perspectivas de poder canalizar esa indignación a través de alguna opción electoral que emocione y que, al tiempo, demuestre capacidad de representación de las mayorías golpeadas y capacidad de gestión eficiente y comprometida que haga reales las mejores opciones posibles. “Pero hemos pasado por peores momentos y hemos sido capaces de sobreponernos a las dificultades. ¿Por qué debiera ser ahora diferente?” se pregunta el manifiesto, a la vez que ponía en cuestión la legitimidad de la Unión Europea y la credibilidad del régimen español nacido con la Constitución de 1978. “Movimientos de indignación política como el 15M conectaron con una clara voluntad popular: no sacrificar más derechos en el altar de unos mercados guiados por la especulación y la rapiña. La impotencia o dejación de responsabilidades de los Gobiernos, la incapacidad voluntaria de los partidos políticos de gobierno, la conversión de los Parlamentos en órganos burocráticos y sin capacidad política y el desconcierto de los sindicatos han dejado a la ciudadanía abandonada a su propia suerte”. “Como en tantos otros países, la perplejidad está siendo utilizada para convertir las deudas privadas en públicas, para traspasar a grupos particulares los bienes comunes levantados durante décadas y para dedicar los últimos recursos públicos a la financiación de intereses empresariales particulares y estrechos”. “Estamos ante un golpe de Estado financiero contra los pueblos del sur de la Eurozona. Los que mandan están vendiendo el país y nuestro futuro a trozos”. “El aumento de la represión (con leyes más autoritarias, incremento de las multas en un escenario de empobrecimiento económico e, incluso, dificultades para el ejercicio de derechos civiles y políticos) termina de completar un paisaje dominado por el agravamiento de las desigualdades sociales y de género y una mayor depredación de los recursos naturales”. “No era extraño, en consecuencia, el pesimismo y el derrotismo que parecen mostrar sectores a los que, sin embargo, les bastará una chispa de ilusión para salir de esa trampa de la desesperanza”. “Las leyes de seguridad ciudadana (que convierten en delito las formas de protesta inauguradas por el 15M), el regreso de la represión contra la libertad de las mujeres, el cercenamiento de la democracia en los ámbitos políticos locales, el mayor control de los medios de comunicación o el control de la judicatura quieren crear un escenario donde el miedo suspenda la democracia”. “Formas que caminan hacia regímenes autoritarios envueltos en procesos electorales cada vez más vaciados de contenido. ¿Tiene sentido que el 90% de la población que está sufriendo estas políticas no se dote de herramientas para crear un futuro más luminoso?”. “Pero no es cierto que estemos instalados en la derrota. Pese a esos intentos, vemos que ese muro no es infranqueable y que, desde abajo, es posible frenar estos procesos de involución de nuestras democracias”. “Hoy es una realidad nuestra exigencia de una política que regrese a las calles, que hable como la mayoría de la gente que está harta, es más real que nunca nuestra exigencia de una mayor generosidad a los representantes, de una mayor horizontalidad y transparencia, de un regreso de los valores republicanos de la virtud pública y la justicia social, del reconocimiento de la realidad plurinacional y pluricultural española”. “Hacía décadas que no era tan real nuestro deseo de tomar nuestras propias decisiones y responder a nuestras propias preguntas. La casta nos conduce al abismo por su propio beneficio egoísta. Solo de la ciudadanía puede venir la solución, como han venido la protección del empleo, la defensa de las familias frenando desahucios o la garantía de los servicios públicos, pequeñas pero significativas victorias”. “La movilización popular, la desobediencia civil y la confianza en nuestras propias fuerzas son imprescindibles, pero también lo es forjar llaves para abrir las puertas que hoy quieren cerrarnos: hacer llegar a las instituciones la voz y las demandas de esa mayoría social que ya no se reconoce en esta UE ni en un régimen corrupto sin regeneración posible”. “Es necesaria una política alternativa que establezca un impuesto sobre las transacciones financieras y el control sobre el movimiento de capitales, así como la nacionalización de la banca privada. Las administraciones que en nuestro país han asumido las recetas de la austeridad son la prueba de la inutilidad de las mismas para resolver los problemas de la gente”. En Podemos, la reivindicación de la idea de “construcción de Pueblo” que sistematizaron Iñigo Errejón y Chantal Mouffe (4) sigue encarnando un segmento fundamental de sus lógicas. Las de un espacio que ha llevado a cabo su recorrido con el aporte invalorable de sólidas epistemologías emancipatorias y que ha sostenido la convicción obvia de que los intelectuales del campo popular pueden sintetizar -y liderar- una experiencia política inédita.

(1) “La estrategia de comunicación, clave del éxito de Podemos?”, en “#Podemos. Deconstruyendo a Pablo Iglesias”, coordinado por John Müller, Ed. Deusto, Barcelona, junio de 2014, p. 71 y ss.
(2) https://www.youtube.com/user/LaTuerka y https://www.youtube.com/playlist?list=PL0ki3V4LxmT5FPPq-CUlLjTINTZgg2dHy
(3) http://www.eldiario.es/zonacritica/ideologia-Podemos_6_277232295.html
(4) http://www.academia.edu/20414222/Mouffe_Chantal_and_Errej%C3%B3n_I%C3%B1igo_2015_Construir_el_pueblo._Hegemon%C3%ADa_y_radicalizaci%C3%B3n_de_la_democracia_Madrid_Icaria_142_pp

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