“No le pegué, fui a defender mi negocio”

El comerciante dijo que empezó los trámites para renovar la habilitación hace dos meses, pero que de la Municipalidad recién fueron a inspeccionar el comercio el miércoles 20. 

Elías Demetrio, el dueño del boliche V8, negó haber golpeado a un funcionario municipal aunque reconoció que lo increpó enojado por las demoras en la renovación de la habilitación de su comercio.

El comerciante había tenido un altercado el viernes pasado con Rodrigo Catrón Mendía, subdirector de Sanidad y Control de Actividades Económicas. Fuentes municipales habían hecho trascender que Demetrio había golpeado al funcionario.

“Me enojé, me lo encontré en el patio de la Municipalidad, le dije de todo y le pegué un empujón de bronca. Eso fue todo, no le pegué”, explicó Demetrio a El Diario.

Demetrio detalló que como su habilitación vencía el 29 de diciembre, empezó el proceso de renovación dos meses atrás. “Recién fueron a verificar el boliche el 20 de diciembre. Y recién ahí pude empezar a pedir los papeles”, advirtió.

“Hay que presentar un libre deuda que tarda 72 horas hábiles, más el informe de los ingenieros. Voy el miércoles y me dicen que falta el libre deuda, les explico. Voy el jueves y me tuvieron desde las 8 a las 13 con lo mismo, a las vueltas. El viernes de la misma manera, desde las 8 a las 12 y pico hasta que pedí si no me podían dar una habilitación provisoria”, siguió explicando.

“Catrón me boludeó. Me dijo que si tenía el certificado de seguridad e higiene, me iba a dar la provisoria. Se lo doy, me dice que espere y que me saca la habilitación. A las 12:30 me dice que si tengo el certificado de Personas Jurídicas me lo da. Pero ya estaba cerrado, igual les pedí por favor y me lo dieron. Cuando vuelvo a la oficina me dicen que se fue, pero estaba y me cierra la puerta en la cara”, se quejó Demetrio.

En ese momento decidió ir a hablar con la secretaria Élida Deanna. “Le expliqué que no puedo tener cerrado el boliche, que sin habilitación no me dan los adicionales de la Policía. Me revisan los papeles por decimoquinta vez y me dice que no puede hacer nada porque me faltan papeles”.
Cuando salió de allí, resignado a que no iba a poder abrir el fin de semana, se encontró con Catrón en el patio municipal donde ocurrió el altercado.

“Ellos son funcionarios, están para resolver los problemas y para tener un negocio de 18 años de antigüedad cerrado porque se les antoja”, se quejó Demetrio, quien anticipó que podría realizar una denuncia por incumplimiento contra Deanna y Catrón.

“Tengo empleados que viven de esto, dos cumpleaños pendientes. Es una pérdida económica muy grande para la empresa. Nosotros laburamos bien, respetamos las normas de nocturnidad. Si no van a tener un poco de flexibilidad, que empiecen a cerrar todos los otros comercios que están habilitados ilegalmente”, siguió quejándose.

Ahora, Demetrio desconfía incluso de que pueda abrir el próximo fin de semana por esta situación. Agregó que ya tiene toda la documentación e incluso pagó alrededor de 140.000 pesos de multas acumuladas con el libre deuda. También, renovó una serie de luces de emergencia que le fueron observadas durante la inspección.
“Yo fui a pelear y discutir lo mío. Fui a defender mi negocio. Que sean justos con los otros también. Si saben que pagué, que estoy presentando documentación, que sean un poco flexibles”, cerró su reclamo.

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