“Cuando nos encontramos las mujeres, la fuerza creativa es grande”

Este viernes, sábado y domingo, en General Pico, Toay y Santa Rosa, se realizará una nueva edición de “Mujer Trova”.

“Mujer Trova” es un movimiento de mujeres trovadoras nacido en 2013 con la participación de diez trovadoras en un “Encuentro Anual”. Con Alejandra Ravinovich y Paula Ferré como trovadoras fundadoras, y Teresa Parodi y Vicente Feliú como madrina y padrino respectivamente, el proyecto fue sumando a diez trovadoras nuevas por año, reconocidas por su transformación social a través de la canción, con el objetivo de nuclear a todas las trovadoras de Argentina y poder visibilizar el talento, la identidad y la diversidad que cada una trae desde su lugar de origen, aportando desde el arte el granito de arena fundamental contra el modelo patriarcal.

En Santa Rosa tuvo su primera edición el año pasado, con la participación de nueve mujeres provenientes de distintos puntos de nuestro país, en un concierto único.

Este año, Sylvia Zabzuk, representante del movimiento en La Pampa, propuso un ciclo de cinco encuentros, que ya va por el tercer espectáculo.

En una entrevista con Kresta, Zabzuk habló del surgimiento de este movimiento de mujeres cantoras, de las expresiones del modelo patriarcal en la música, de la “fuerza creativa” cuando las mujeres se encuentran, y de los próximos encuentros que se vienen, con “Tita” Parra (nieta de Violeta) como una de sus protagonistas.

“Creo que estamos en un momento histórico y social en donde la voz de las mujeres, en el sentido amplio, están queriendo ser oída, manifestarse de una manera más clara y más contundente. Basta ya de este patriarcado, de tener una voz que quiere el patriarcado y que se une al mercado”, sostuvo la cantora. Y anticipó: “En este show se van a encontrar con voces totalmente diferentes y originales, con una verdad y una esencialidad conmovedora”.

“Mujer Trova” se realizará este viernes, a las 21:30 horas, en la sala “Ruido y Nueces” , en General Pico; el sábado, a las 21:30 horas, en la Casa del Bicentenario , de Toay; y el domingo, a las 21 horas, en la sala A.T.T.P. , en Santa Rosa.

Se presentarán Erika Bush (de Uruguay), Anahí Rayen Mariluan (de Neuquén) y Sylvia Zabzuk (de Santa Rosa).

Kresta - ¿Cómo surge Mujer Trova?
Sylvia Zabzuk - Mujer Trova surge de una pregunta que se hacen dos cantoras de provincia de Buenos Aires, que son Paula Ferré y Alejandra Ravinovich, que vienen cantando en este camino de la canción “con sentido” y comprometida desde hace unos años. Y un día se preguntaron “¿habrá más como nosotras que estén cantando en el país? ¿Cuántas habrá?”. Y tiraron la pregunta por las redes sociales y empezamos a caer. Esto fue en el año 2013, cuando se hizo el primer encuentro. Fuimos diez las primeras trovadoras y la propuesta fue cada año sumar otras diez. En 2014 fuimos veinte; 2015, treinta; 2016, cuarenta. La idea es ir sumando cantoras que compongan en los distintos géneros una canción honesta. Que no sea una canción que busque lo mediático para el “exitismo”. La mayoría de nosotras tenemos un compromiso como trabajadoras culturales con distintos ámbitos sociales. Por ejemplo, yo trabajo con áreas de salud, he brindado talleres en la Cooperativa, tengo un taller de canto en el Hospital Evita ya hace casi diez años. Todas tenemos alguna pata puesta, además del canto con-sentido, en alguna área social que nos involucra seriamente.


K. - En una de las primeras presentaciones dijeron que son un movimiento de mujeres cantoras que "aporta desde el arte un granito de arena fundamental contra el modelo patriarcal". ¿Cómo se expresa el modelo patriarcal en el arte, o en el ámbito musical particularmente?
S.Z. - Como es consabido, en cualquier ámbito que una observe de la sociedad, a las mujeres todo nos cuesta un poco más. El ámbito del canto no es la excepción. Un varón tiene más facilidades, llega más rápido... entonces, lo que nos pasó es que nos dimos cuenta, conversando entre todas, que no estábamos solas, no estábamos tan solas. La lucha, como artista y como mujer, es ardua. Hay que hacerse un lugar, ganarse un espacio. Una pretende vivir un poco de eso también. Siendo coherente con lo que una siente, piensa y es en su existencia; es una puja interesante.

Si bien no fue planteado como un grupo feminista, con ese adjetivo, tiene esto de ser un colectivo, un movimiento en el que nos apoyamos mutuamente con el objetivo de que nuestras voces se manifiesten de una manera más clara, más visible, más audible.


K.- Además de compartir espectáculos, ¿qué otras cosas fueron surgiendo a partir de estos encuentros entre mujeres cantoras?
S.Z. - Ha surgido un montón de cosas porque, cuando nos encontramos las mujeres, la fuerza creativa es tan grande que surgen multiplicidad de ideas. Por ejemplo, si bien surgió como un proyecto dentro del país, se empezó a extender hacia Uruguay, Chile, Venezuela, Brasil. La idea es irnos estirando hacia toda Sudamerica, tejer redes.  En el 2015 se hizo un cancionero que incluye los temas de todas. Esa producción incluye temas, letras, acordes e imágenes de artistas plásticas que apoyan el movimiento. Es un trabajo precioso que fue hecho con la idea de que quede en bibliotecas, escuelas. Cualquier persona interesada puede encontrar ahí un material interesantísimo.

También ha surgido hacer talleres juntas porque lo que atraviesa a Mujer Trova, además de la canción y de mostrarnos en un escenario cantando, es la preocupación por trabajar en la sociedad, comprometer nuestro arte en los distintos ámbitos que sean necesarios. Entonces, hemos agregado en los últimos encuentros talleres en algún barrio de Buenos Aires, donde ya están trabajando las chicas. Cada una, desde su accionar cotidiano. Yo he dado taller de canto; Laurita Quintero, que se sumó el año pasado, dio un taller de creación de canciones para adolescentes.

Por otro lado, es tan hermoso lo que pasa; tan interesante lo que somos, la diversidad de las cantoras. Lo que nos pasa cuando estamos arriba del escenario es que nos sorprendemos de lo que hace cada una. Y como dice la uruguaya Erika Busch, nos completamos la una a la otra. Y eso es precioso. No hay competencia, sino un sentir que entre todas decimos lo mismo y diferente.

Este año, Mujer Trova tomó otra forma creativa (en las ediciones anteriores se hacía un concierto anual con 9 o 10 cantoras). Como la situación económica venía tan desconcertante y compleja, se me ocurrió que era más interesante poder hacer cinco encuentros con menos trovadoras, sostener “Mujer Trova” durante todo el año, que esté sonando de una manera más constante y que la gente pueda apreciar mejor lo que hace cada una.


K. - ¿Quedan dos encuentros?
S.Z. - Sí, queda octubre, que va a venir la mendocina Cristina Pérez y otra cantora a confirmar. Y en diciembre quiero cerrar con la nieta de Violeta Parra, “Tita” Parra. Mi idea, desde el inicio, fue juntar a mujeres bien opuestas. Es decir, lo que la gente va a percibir cuando asista a los espectáculos es mucho contraste, mucha diferencia. Y otra de las cosas que tratamos de sostener es que cada cantora se presente con su instrumento. Toque genial, toque más o menos... es defender la canción en crudo. Porque algunas funcionan con bandas, tocan con otros músicos, pero la idea es que la mujer es su instrumento y su voz, punto. A mí me parece que es lo más hermoso porque es lo más verdadero, fuertemente hermoso. En este movimiento de mujeres cantoras hay pianistas, guitarristas, cuatristas, charanguistas.

K. ¿Cómo son los espectáculos?
S.Z. - Nos presentamos de un modo circular. Empieza una, sigue la otra y después la otra. Y así continuamos. Se va armando como una frecuencia entre todas que queda precioso. Y cerramos todas juntas. Eso nos da tiempo de cantar y escuchar a la otra, nos permite establecer un diálogo. Además, es más claro el objetivo de Mujer Trova. No es el brillo y el protagonismo de cada una, sino mostrar una multiplicidad de fuegos, voces y originalidades, circulando, sonando. Nadie capta o pretende capturar la atención. Eso es muy de las mujeres también.

Creo que estamos en un momento histórico y social en donde la voz de las mujeres, en el sentido amplio, está queriendo ser oída, manifestarse de una manera más clara y más contundente. Basta ya de este patriarcado, de tener una voz que quiere el patriarcado y que se une al mercado.
Entonces, se van a encontrar con voces totalmente diferentes y originales, con una verdad y una esencialidad conmovedora.

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