"Seguimos precarizados, seguimos en la misma"

Los trabajadores de los exCAJ y CAI tiene la “prioridad” para integrar el nuevo programa educativo provincial, Vértide Educativo, pero deberán adaptarse a nuevos horarios y modalidad de funcionamiento de la propuesta. Cobrarán a través de monotributo o un incentivo en el caso de aquellos que son docentes.

“Seguimos precarizados, seguimos en la misma”, aclaró Iván Pérez Leguizamón, uno los trabajadores de los exCAJ y los CAI, que tendrán prioridad para integrar el nuevo programa anunciado en Educación, Vértice Educativo, para remplaza los que fueron abandonados por el gobierno nacional.

Las 480 personas que cumplían tareas los sábados en los CAJ y los CAI ahora deberán integrarse a la nueva propuesta, que funcionará como extensión de las jornadas escolares, y bajo la órbita de las direcciones de los establecimientos educativo. En principio, la fecha de inicio para los talleres es el próximo 22 de abril.

Luego del anuncio oficial, Pérez Leguizamón, que integró el grupo que acampó en Santa Rosa a fin de año pasado para reclamar la continuidad, contó que trabajarán bajo la modalidad de monotributistas y sin cobrar durante las vacaciones.

Relató que a los trabajadores les llegó la notificación la semana pasada y los llamaron de las escuelas para informarles “cómo será este nuevo proyecto y cuáles los parámetros con los que íbamos a estar trabajando”.

“Resulta que este proyecto no involucra a la escuela en sí trabajando en el barrio, en la comunidad, sino que está ampliado, va a ser por área, eso engloba por ejemplo en el espacio que me toca a mi, trabajar con tres escuelas. Además incorpora a varios secundarios en el mismo proyecto, ya no va a ser un programa destinado a primaria y otro a secundario, ahora va a ser todo un solo equipo de trabajo, que está distribuido por área en diferentes escuelas y está abocado a cierta franja etaria”, explicó en declaraciones a Radiokermés.

“Cuando trabajábamos, yo tenía en un CAI chicos de jardín a sexto, para eso estaba contemplado, y los CAJ eran para los secundarios. Ahora, como va a ser por área, se supone que tiene que ver con las necesidades de cada área, los talleres se van a disponer con chicos de primaria y secundaria mezclados”, prosiguió.

En cuanto a la situación laboral, contó: “ Si te dicen que aseguran el puesto de 480 personas, crees que estamos todos involucrados en ese programa. Pero esto está en veremos, se está trabajando, no está definido cómo va a ser. Los perfiles que antes eran Maestro Comunitarios puente, que trabajaban con los chicos de jardín y el pase a primer grado, ese perfil desaparece, no van a estar más, van a seguir trabajando desde otro lugar. Los que desaparecen son los auxiliares que tenían una función parecida a la de auxiliar, como un portero”.

“Los talleres van a funcionar en un centro educativo, en un lugar a designar, un SUM, un espacio comunitario, un lugar del barrio. Y los chicos se van a acerca ahí. Ya no siempre van a ser dentro de las escuelas. Salvo que alguna escuela proponga un lugar y sea adecuado para el funcionamiento. Ahí sí. Pero ya se despega un poco de la escuela”, prosiguió.

Sin embargo, aclaró que “se despega y no se despega”. “Cuando trabajamos con los CAI y los CAE siempre se nos aclaraba que éramos un proyecto socioeducativo para las escuelas, funcionábamos en la escuela, para la comunidad, pero no éramos parte de la escuela. Eso nos daba mucha autonomía y sentido de la crítica que podíamos hacer adentro de la escuela. Podíamos cambiar de adentro de la escuela. Ahora estamos como fagocitados por la escuela. Los directores de las escuelas van a ser directamente nuestros referentes. En cierto punto se termina la autonomía que teníamos para funcionar y hacer este tipo de trabajos sociales sin pertenecer a una institución específica”, diferenció.

Pérez Leguizamón hizo hincapié en que se sostiene la precariedad laboral. “Lo que antes nos pagaban en negro de forma precarizada, ahora se escudan detrás del monotributo o de una especie de incentivo para los que son trabajadores del Estado. En muchos casos, sobre todos los perfiles de maestras comunitarias, eran maestras, van a recibir un plus todos los meses de 8 mil pesos. Los que no pertenecíamos al estado, tenemos que hacernos monotributistas”, dijo.

En ese caso, “no solo ya no nos pagan el mes de enero que nos correspondía y arrancar en febrero, en diciembre se termina y el año que viene vuelve a arrancar en abril”. “Ya tenemos varios meses sin cobrar en el camino. En vez de aumentarnos los sueldos de acuerdo a las tarifas de inflación, nos redujeron las horas. Yo como coordinador que cumplía 18 horas semanales ahora voy a cumplir 8. El año pasado nos habían dicho que analizaban si entrábamos en Educación. Pero seguimos precarizados, seguimos en la misma”.

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