Recesión: el gobierno confía en el trigo

El oificialismo y "el campo" confían en que una cosecha récord ayude a reactivar la economía en el primer trimestre de 2019, después de la sequía, que dejó un impacto multimillonario. Ya se implantó un 80% del área de siembra. 

El impacto de la sequía -calculado en u$s 8.000 millones- generó un fuerte cimbronazo no sólo en el sector agropecuario, sino también en el resto de la economía que se vio afectada por la pérdida de 18 millones de toneladas de soja y 7 millones de maíz.

Ya pasado el mal trago de la cosecha gruesa, ahora las miradas en el campo e incluso en la Casa Rosada y en los gobiernos provinciales están focalizadas en el trigo para intentar dejar atrás el desastre productivo que dejó la peor sequía en no menos de 70 años, señala un artículo del portal especializado La Política On Line.

El trigo se viene presentando como una muy buena alternativa para atenuar el impacto de la recesión de cara a lo que queda del presente año y reactivar la economía en el primer trimestre de 2019 cuando se lleven a cabo los trabajos de cosecha fina.

Según un reciente informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), a la fecha se sembró casi un 80% de las 6,1 millones de hectáreas proyectadas para la actual campaña 2018/19 (en números absolutos se implantaron 4,8 millones de hectáreas).

Las previsiones de los privados hablan de una cosecha de trigo que se ubicará en torno a las 20 millones de toneladas. Se trata de una cifra superior a la registrada en las últimas dos campañas cuando se produjeron unas 18,5 millones de toneladas en todo el país.

"Un 71,9% de la superficie triguera nacional presenta una condición de humedad entre adecuada y óptima, permitiendo avanzar con fluidez con las labores de siembra", destacó el último Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la BCBA.

Sin embargo, la entidad porteña advirtió que "un 7,2 % del área mantiene un estado de sequía, principalmente sobre el NOA, NEA, Córdoba y centro-norte de Santa Fe, que provoca una desmejora en la condición de los lotes que transitan etapas iniciales".

El hecho de que Brasil confirme que comprará 8 millones de toneladas de trigo provenientes de la Argentina hasta fines del año que viene inyectó una dosis de optimismo para la cadena comercial en medio de una coyuntura local complicada, dice LPO.

El ministro de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, Leonardo Sarquís, dijo que "a medida que avanza la siembra, somos muy optimistas porque creemos en la producción y en el interés genuino de compra por parte de Brasil".

"Fue nuestra prioridad desde el inicio de la gestión promover buenas prácticas agrícolas y rotación de cultivos. A través de charlas con técnicos, brindamos herramientas que el productor necesita y esto se notó a la hora de apostar al trigo", explicó Sarquís.

Para la provincia de Buenos Aires (donde se produce el 70% del trigo nacional), las compras brasileñas representan unos u$s 500 millones por año. "Hoy vemos más fertilización y mejor calidad del grano", agregó el ministro de Vidal.

Un 60% de las exportaciones de harina de trigo a Brasil provienen, justamente, del territorio bonaerense. Este martes en el recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) el trigo disponible cotizó a $ 5.800 por tonelada.

Un dato que explica el crecimiento de la cadena es que en 2015, el Producto Bruto Triguero era de u$s 1.545 millones, mientras que este año se ubicará en u$s 3.591 millones (+132%). El Estado, en tanto, recaudará un 29% más sin retenciones.

Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), comentó que "desde hace unos años la cadena del trigo ha sido la que más beneficios le ha dado al Estado, no solo en proyección de exportaciones, sino también en divisas".

"El trigo todavía no alcanzó su techo; tiene un potencial increíble", indicó Cifarelli, para luego mencionar que "esta cadena de valor puede ser perfectamente líder a nivel mundial si se ejecuta una estrategia exportadora que incluya a todos los actores".

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