Violencia familiar y de género: “No solo tiene que denunciar la víctima sino todos los que la rodean”

Ana Laura Ruffini, a cargo de la Fiscalía Temática de Delitos sobre Violencia Familiar y de Género. Sorprenden los niveles de violencia en las denuncias que reciben. 

Marcelo Pérez fue condenado el pasado lunes a prisión perpetua por el femicidio de Sonia Alvarado, ocurrido el año pasado en Trenel. Ana Laura Ruffini, a cargo de la Fiscalía Temática de Delitos que impliquen Violencia Familiar y de Género, analizó la decisión del tribunal y resaltó que se lo condenara por violencia de género, además del homicidio. Sostuvo también que los casos de violencia familiar y de género no deben ser denunciados solo por las víctimas sino también por quienes conozcan esa situación.

En diálogo radial, la fiscala Ruffini expresó tranquilidad por “el deber cumplido de poder haber llegado a esta instancia donde hay una condena que entendemos justa, proporcional y racional”. Sobre los argumentos del fallo, dijo que le llamó la atención que “el homicidio había sido doblemente agravado por la situación de pareja, pero también por la genérica de la violencia de género contemplada en el inciso 11. Yo no sé la verdad si en la provincia de La Pampa hay muchas sentencias que estén fundamentadas en esto que es la violencia de género en su expresión concreta”.

Durante el juicio pudo probarse que Sonia Alvarado venía atravesando toda una situación de violencia de género. La fiscala de la causa, que actuó junto a su colega Ivana Hernández (a cargo de Delitos contra las Personas), explicó que “el código penal también reprime esa situación, nada más y nada menos que con una pena de cadena perpetua y el tribunal hace lugar a ese agravante. Hay que resaltar esto, no fue solo la situación de pareja sino esto que es un flagelo social que es la violencia de género”.

Ruffini indicó que, en su fiscalía, “tenemos un caudal diario de causas que es increíble, no dejan de sorprendernos día a día, por los niveles de violencia y las modalidades que adquieren”. Contó que el femicidio de Sonia Alvarado “fue algo realmente atroz” y detalló que el tribunal en la sentencia hizo hincapié en la declaración del primer oficial que llegó al lugar de los hechos. “Cuando fue consultado en el juicio sobre qué vio al ingresar a la casa, el policía dijo consternado: ‘Fue el peor panorama que he visto en mi carrera’. El tribunal hizo propias esas palabras y manifestó lo mismo. Adquirió una modalidad de violencia tal este femicidio que nos sorprendió a todos”, relató la fiscala.

Otro dato que la funcionaria consideró relevante del juicio es que “este señor Pérez, en ejercicio legítimo de su derecho, pidió después de la primera audiencia no estar presente en el resto de las audiencias, al mejor estilo de los genocidas”. Aclaró Ruffini que “tiene todo el derecho de hacerlo, el código lo habilita y puede estar en una sala contigua” pero expresó que “la verdad que eso nos sorprendió porque, primero, demostró una falta de compromiso total con la situación y hasta la “cobardía” de no poder asumir las fotos que se exhibieron y que fueron muy terribles ni poder mirar a la cara a los testigos que iban a hablar de lo que él había hecho”.

Denuncias

Consultada sobre qué consejos daría a quienes sufren la violencia de género, la fiscala Ruffini consideró que “consejos no podemos dar pero ante estas situaciones no solo tiene que denunciar la víctima sino todos los que la rodean y saben de la situación”.

Puso como ejemplo la situación de Sonia Alvarado ya que “en este caso había una medida de prohibición, ella confiaba en que el tipo no le iba a hacer nada y de hecho permitía ciertos acercamientos que estaban prohibidos, ciertas comunicaciones por el tema de los hijos, y la familia lo sabía”, indicó la fiscala.

Agregó que “cuando uno sabe que hay una medida y se está violando, hay que ponerla en comunicación a la autoridad porque es la única manera que como Estado tenemos de intentar una protección”.
Ruffini también se manifestó respecto al uso del botón antipánico y la nueva medida que se implementará a través de las pulseras electrónicas.

Consideró que “estas personas cuando actúan tienen un designio que, por más que yo ponga un botón antipánico, si quieren cometer el hecho lo van a cometer porque escapa a cualquier poder el controlar esa voluntad”. Dijo que “se trata de una cuestión cultural, que tenemos que ir día a día trabajando desde los niveles iniciales de educación hasta que nos morimos. Esto lo modificamos entre todos, no se modifica con una condena a perpetua como tiene hoy Pérez, porque van a seguir habiendo casos de violencia”.

Ruffini sostuvo que “hay que seguir visivilizándolo, denunciando y sacarse de la boca el ‘no te metás’. Es mentira eso, podemos salvar vidas metiéndonos en la vida de otras parejas”.

Finalmente, destacó la implementación de las pulseras electrónicas aunque con recaudos. “Como lo promocionan, estaría siendo una solución superadora a lo que es el botón antipánico. El botón lo que tiene es que volvemos a poner en la cabeza de la víctima la responsabilidad de su cuidado y sabemos que, si bien hay víctimas que se fortalecen con una denuncia, hay víctimas con las que no podemos lograr eso”, resaltó.

Sin embargo, Ruffini fue prudente y consideró que “hay que ver en la práctica cómo funciona la tobillera y si es necesario perfeccionarla”.

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