Escándalo por una fiesta de más de 18 horas

El evento, que continuaba durante el mediodía de este lunes, fue organizado por uno de los hijos del exintendente Luis Larrañaga. La policía fue ocho veces por los reclamos de los vecinos y hasta tuvieron que montar un operativo de tránsito donde demoraron a un policía federal alcoholizado.

El lugar es una casaquinta ubicada en Onischuk y Hernández, detrás del club Los Pinos. La música comenzó a sonar a todo volumen alrededor de la hora 17 del domingo y hasta este lunes al mediodía todavía continuaba.

Vecinos contaron a El Diario que el volumen, especialmente durante la madrugada, era altísimo. En la fiesta participaron en un momento más de 100 personas y algunos DJs que animaron la velada.

Personal de la Seccional Sexta fue varias veces al lugar: 8 en total, según precisaron desde esa dependencia policial. Incluso llegaron a demorar a una persona que salió alcoholizada de la fiesta y provocó algunos incidentes: se trata de un joven efectivo de la Policía Federal.

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La quinta es alquilada por Simón Larrañaga, hijo de Luis Larrañaga, exintendente de Santa Rosa. Fue quien recibió a los policías cada vez que fueron.

“Se negó en todo momento a bajar la música. Como es una fiesta privada, no podemos hacer más que una causa contravencional que será derivada al Juzgado de Faltas”, explicó una fuente policial. “En todo momento nos hacían ver su estatus social”, detalló la misma fuente sobre el tono con el que fueron recibidos cada vez que tuvieron que concurrir.

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Las presencias policiales se sucedieron entre las 3 y las 10 de la mañana. Tal fue la situación que las autoridades de la Seccional Sexta decidieron montar un operativo de tránsito en los alrededores con dos patrulleros con dotación completa de cuatro agentes en cada uno.

“Notamos que salía gente en estado de ebriedad y por eso empezamos a hacer controles de alcoholemia”, agregó la fuente policial. Allí fue que demoraron al efectivo de la Policía Federal, al que le secuestraron el auto. Ante los oficiales, el joven “chapeó” su condición de efectivo de esa fuerza y sus contactos familiares. Quedó detenido “hasta que recupere la lucidez mental”.

Cuando se montó el operativo, muchos de los presentes que dejaban la fiesta decidieron volver. “El operativo sigue activo, por eso mucha gente sigue en la quinta: si salen es posible que queden demorados”, añadió la fuente policial.

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