Piden que se cuente la historia de Lucía en las escuelas

Satisfacción por la recuperación de la nieta 125. Diputados provinciales proponen un acto y que su historia se incorpore a la enseñanza escolar.

Los diputados Eduardo Tindiglia (FPPV) Abel Sabarots (UCR-FREPAM) y Facundo Sola (PJ) presentaron de manera conjunta un proyecto de resolución celebrando la recuperación de la identidad de la hija de la pampeana Lucía Rosalinda Victoria Tartaglia, desaparecida durante la última dictadura cívico militar.

Los diputados pampeanos expresaron su deseo de invitar a la nieta recuperada, junto a la familia Tartaglia, a un acto en su homenaje en el recinto de la Legislatura, y proponen al Ejecutivo Provincial, la incorporación de la historia de las Abuelas de Plaza de Mayo y en particular de la familia pampeana Tartaglia con relación al terrorismo de Estado, en los diversos programas educativos y culturales a implementar por el Ministerio de Educación.

Tindiglia, Sabarots y Sola coincidieron en “celebrar la libertad de una nueva nieta que se atreve a conocer su verdad y alentamos a todos aquellos que puedan aportar información sobre posibles hombres y mujeres que estén en la misma situación a que así lo hagan”.

En el proyecto los diputados recuperan la historia de vida de Lucia Tartaglia quen nació el 6 de junio de 1953 en Santa Rosa, La Pampa y se mudó a la ciudad de La Plata para estudiar Derecho. Allí comenzó a militar en la Juventud Universitaria Peronista. Fue secuestrada el 27 de noviembre de 1977 en esa ciudad, a los 24 años, recuerda el proyecto.

En noviembre de 1978, un año después de la desaparición, su hermano, Aldo Tartaglia recibió una primera carta de Lucía donde relataba que se encontraba detenida y mediante correo postal comunica a su familia su estado de embarazo y la fecha de parto para principios del año 1979.

Mediante testimonios de quienes vieron a Lucia se pudo conocer que Lucía estuvo secuestrada en el Centro Clandestino de Detención conocido como “Atlético-Banco-Olimpo”. Los sobrevivientes relataron además que Lucía estaba embarazada y que fue llevada a dar a luz mientras aún se encontraba en cautiverio.

La desaparición de Lucía fue juzgada en el juicio realizado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 2 por los crímenes del circuito represivo ABO, por el cual fueron condenados catorce represores el 22 de marzo del 2011, entre ellos, Samuel Miara.

Los legisladores destacaron la incansable tarea de la familia de Lucía para dar con el paradero de esa niña o niño nacido en cautiverio en el marco del terrorismo de estado.

La familia Tartaglia aportó muestras genéticas ante el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) y esta acción junto a la perseverancia en la búsqueda de las Abuelas y de todo el movimiento de los Derechos Humanos, permitió que hoy la nieta 125 pueda conocer la verdad sobre su origen.

La joven fue convocada en el marco de una investigación judicial donde existían dudas sobre su identidad y fue informada sobre la posibilidad de que sea hija de desaparecidos. Tras un tiempo prudencial, accedió a dar voluntariamente una muestra biológica para cotejar su ADN el Banco Nacional de Datos Genéticos..