Advierten que el 70% de las válvulas de agua están tapadas por el asfalto

El arquitecto Pablo Tueros hizo uso de la banca del vecino para poner en alerta una situación que consideró grave y que actualmente se vive en Santa Rosa: la mayoría de las válvulas del sistema de agua potable de la ciudad están tapadas por asfalto y no se puede cortar el servicio en caso de ser necesario.

“Si bien nosotros trabajamos acá desde que nos recibimos y sabemos la deficiencia del sistema, tuvimos que vivir una situación de emergencia para tomar real conciencia de lo que sucede y del riesgo en el que estamos insertos los santarroseños y la simpleza que tienen las soluciones”, dijo el profesional durante la sesión de este jueves.

Según detalló, cuando semanas atrás se rompió un caño en una obra de la Avenida España se dieron cuenta que no había ninguna posibilidad de interrumpir el servicio de agua para trabajar sobre una emergencia. “Eso provocó que se arrojaran aproximadamente 3 millones de litros en menos de 10 horas en una obra que por suerte tenía un pozo con capacidad de recepción”.

“La emergencia se complicó por el paro del personal de DAGSA, pero aún haciendo averiguaciones posteriores, no había ninguna posibilidad de cortar el agua, porque el 70% de las válvulas exclusas se encuentran enterradas bajo el asfalto. Cuando se ha asfaltado Santa Rosa, no se ha tomado la precaución de aprovechar el balizamiento de cada una de las válvulas y no se le ha dado participación a los organismos pertinentes para proteger eso y dejarlos en funcionamiento”, advirtió.

“Obviamente eso conlleva a una imposibilidad de mantenimiento o reparaciones. Para acceder a las válvulas exclusas hay que romper el asfalto con una retroexcavadora, con lo cual cualquier situación de emergencia se complejiza de una forma absolutamente irracional. Una cosa tan simple como cortar el agua cerrando una válvula exclusa, en Santa Rosa no es posible”, dijo Tueros.

Además, apuntó que tampoco se puede cortar el agua desde los tanques de Circunvalación y Palacios “más que por un tiempo acotado” ya que tampoco se puede cortar el agua del Acueducto porque rebalsarían los tanques según la información que tenemos”.

“Esto empieza cuando Obras Sanitarias Nacional delega en la provincia a las Municipalidades el control de los sistemas de agua. Hasta ese momento había protocolos sistemáticos de mantenimiento y control, hasta existía el cargo de valvulero, cuya tarea constaba en libros de registro”, recordó.

“Una tarea tan simple como esa que no se lleva a cabo, nos pone en peligro por no poder detener el agua que salía de un caño de 160 mm. Si eso ocurriera en esta vereda, hoy no estamos en este edificio”, ejemplificó.

A partir de eso, pidió que con el personal afectado a DAGSA, que tiene “absoluta capacidad de poner en funcionamiento” se haga un relevamiento del 70% de válvulas tapadas por el asfalto para así “descubrirlas y ponerlas en funcionamiento”.

“A algunas habrá que hacerles un simple mantenimiento y otras habrá que cambiarlas, pero no podemos dejar esto sin atender”, remarcó.

“Lo que hay que hacer es destapar las válvulas y ponerlas en funcionamiento y elaborar una documentación gráfica y también informática que permita rápidamente abordar estas cosas. Simplemente hay que cerrar llaves de paso. Si se hace en 30 minutos, en 3 horas está solucionado un problema que duró 24 horas, que terminaron resolviendo los actores privados porque el municipio no se hizo cargo del tema, no puso nada a su servicio y se enteraron por nosotros cuando se solucionó el problema”, cerró Tueros.

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