“Una conciencia colectiva del derecho a tener derechos”

El proceso de Memoria, Verdad y Justicia genera “una conciencia colectiva de que tenemos derecho a tener derechos”, definió la socióloga Graciela Daleo, quien ayer brindó una charla sobre el asunto en la sede de la Asociación Pampeana de Escritores. Daleo fue víctima del terrorismo de Estado y estuvo en Santa Rosa en el marco de una actividad contextualizada en la Semana de la Memoria, la Verdad y la Justicia.

La organización estuvo a cargo de la Defensoría General de la Provincia, junto a la Secretaría de Derechos Humanos y la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa.

“La lucha popular por Memoria, Verdad, Justicia. Históricos y nuevos desafíos y herramientas”, fue el título que eligió Daleo, jueza del Tribunal Permanente de los Pueblos e integrante de la Cátedra Libre de DD.HH. de la UBA. Durante la última dictadura fue torturada, detenida y mantenida en cautiverio en la ESMA, desde el 18 de octubre de 1977 hasta 1979, cuando recuperó su libertad y se exilió en Venezuela.

En referencia a Memoria, Verdad y Justicia, Daleo describió su charla como “un recorrido sobre lo que significaron estos tres términos, que constituyen un capital político, ideológico y hasta ético del pueblo argentino, cuya vigencia, construcción y desarrollo es el resultado de una lucha popular que recorrió más de 40 años, con un gran protagonismo de las organizaciones de Derechos Humanos, pero no exclusivamente”.

“Fue un eje en torno al cual el pueblo y las organizaciones hicieron algo que no siempre somos capaces de hacer en cuanto a otros derechos tan genuinos, o en otros ámbitos, conglomerarnos desde distintas pertenencias sociales, estudiantiles, gremiales, políticas, para construir un avance muy importante como es el desarrollo de procesos judiciales que llevaron al banquillo a los responsables. Es un ejemplo para el mundo”, definió la socióloga.

Dijo además que, en ese proceso, “se construye una conciencia colectiva de que tenemos derecho a tener derechos. Es una construcción histórica para ponerle límites al poder del Estado”.

Siempre basándose en la terminología y las definiciones profundas de esas palabras, Daleo indicó: “Uno no podría decir cuál de los términos es el primero, pero Memoria y Verdad, siendo tan esenciales, necesitan de la consolidación de la Justicia. Y que también los juicios aporten a la construcción de la Memoria. Pero sin una sanción penal, habría una situación peligrosa: sin la coronación de la Justicia, sin sanción institucional, se contribuye a la idea de inacción y resignación, incluso nos fuerza al olvido. La impunidad es un estado que atenta contra la Memoria y contra la Verdad, no solo contra la Justicia”.

Dejó aclarado que las violaciones a los Derechos Humanos “no son solo patrimonio de gobiernos dictatoriales. Hay situaciones en las que se violan derechos de los pueblos desde el Estado. En nuestro país la situación a que son sometidos los presos, aun en gobiernos constitucionales, constituyen violaciones a los Derechos Humanos”, aseveró.

“La tortura es un crimen y un delito que se sigue cometiendo en nuestras cárceles”, ratificó.

Y apuntó sobre una actualidad concreta: “Viendo lo que ocurre en Jujuy, podemos decir que se instituyó un verdadero estado de excepción, se han diluido los límites entre poderes, que actúan como una unidad, no hay contrapoder ni división. Se están violando Derechos Humanos y garantías constitucionales, el derecho a la defensa, al debido proceso, a no ser encarcelado injustamente. Se focaliza en el caso de Milagro Sala pero no es la única militante popular que lo sufre”, resumió.

En los ’70, Daleo militaba en la Juventud Peronista. Fue testigo en el Juicio a las Juntas y también en los juicios por delitos de lesa humanidad reiniciados luego de la derogación de las leyes de impunidad.

El Tribunal Permanente de los Pueblos es un tribunal ético internacional, de carácter no gubernamental, que pretende identificar y difundir casos de violación sistemática de los derechos fundamentales de la humanidad que no encuentran reconocimiento ni respuesta en las instancias oficiales.

Las sentencias del TPP se basan, casi exclusivamente, en las fuentes del derecho internacional vigente. No obstante, muchas de las sentencias del Tribunal han ido más allá de la mera aplicación de las normas existentes y han evidenciado las contradicciones o lagunas del derecho, con el fin de indicar las formas de aplicación y compromiso de la ley positiva del futuro.

Temas en esta nota: