Permiten a las cooperativas acceder al mercado de celulares

El Gobierno Nacional, a través de un decreto, permite el acceso de las cooperativas y empresas regionales a las frecuencias para entrar al negocio de la telefonía celular. También busca nivelar el juego entre Movistar, Telecom y Claro.

Lo hizo a través de un decreto que establece que el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) sea el encargado de gestionar a partir de hoy las frecuencias para brindar servicios de telefonía móvil que estaban en poder de la empresa satelital estatal argentina Arsat.

El Enacom se encargará ahora de ponerlas a disposición del mercado y licitarlas entre los proveedores de telefonía móvil. Así lo estableció la administración de Mauricio Macri en el decreto 58/2019 publicado en el Boletín Oficial.

Por ahora en la CPE Santa Rosa no hubo festejo. “Nos vamos a manejar con cautela”, dijo el presidente de la entidad, Alfredo Carrascal. Enfrentado con la línea política del gobierno nacional, la conducción cooperativa por ahora no recibió el decreto como un guiño de ingreso al mercado para las cooperativas.

De acuerdo al decreto, podrán acceder a las licencias empresas regionales o locales, públicas o privadas en una participación no menor al 20%. De esta forma, podrán competir por las frecuencias las operadoras Personal, Movistar y Claro, pero también compañías independientes y cooperativas que tenían el objetivo de ingresar al mercado de la telefonía móvil.

Uno de los argumentos esgrimidos por la administración central es la mejora de la calidad del servicio y la cobertura regional. Por lo tanto, buscan “maximizar la utilización de los recursos radioeléctricos destinados a la prestación de servicios de telecomunicaciones mediante esquemas flexibles y dinámicos”.

Consideraron además que “el tráfico de datos de los servicios móviles se duplica año a año y que para acompañar ese crecimiento, mientras se despliega más infraestructura, es necesario periódicamente poner a disposición espectro a fin de que sea asignado a los distintos prestadores con el objeto de acompañar el crecimiento de la demanda y asegurar la calidad del servicio”.

“Dado que se ha publicado en el día de la fecha, nos encontramos analizando en detalle las implicancias del DNU”, remarcaron desde Telecom.

“Sin perjuicio, valoramos positivamente las medidas que impliquen nuevos ofrecimientos de espectro al mercado, teniendo en cuenta que las eventuales asignaciones no deben ser efectuadas con un fin meramente recaudatorio o fiscal, sino para priorizar un desarrollo del servicio que implique beneficios para la población”, añadieron desde la operadora.

Por otro lado, Franco Cecchini, presidente de la Cámara Argentina de Telefonía IP y director de Asuntos Regulatorios de IPlan, resaltó la importancia de la medida al argumentar que el “DNU de hoy es una muestra clara de un paso adelante para el desarrollo de redes de alta velocidad para todos los argentinos”.

El ejecutivo agregó que “liberar las fuerzas de todos los emprendedores argentinos con ganas de invertir y competir por los maltratados usuarios es una decisión inteligente que cambiará para mucho mejor la calidad y nivel de servicio de telecomunicaciones de nuestro país”. Con la medida, “la producción nacional y la calidad de vida de nuestro pueblo agradecidas”.

El análisis de Becerra

El especialista Martín Becerra afirmó que “al interior del sector, después de la megafusión entre Cablevisión y Telecom (protagonizada por los accionistas del Grupo Clarín) y avalada en un trámite exprés por el gobierno entre diciembre de 2017 y junio de 2018, la dotación de espectro quedó despareja, ya que Telecom supera el límite establecido al sumar las bandas de Personal y de Nextel”.

“Por ello, la compañía fusionada debería devolver algunas bandas de frecuencia (algo que hizo en su momento Telefónica al ser autorizada durante la gestión de Néstor Kirchner a fusionar Movicom y Unifón y crear Movistar en el país). Sin embargo, resta saber si, con este DNU, el gobierno de Macri no compensará a Movistar y Claro con asignaciones equivalentes a las que posee Telecom y, continuando con su política de hechos consumados por decretos y resoluciones a favor de los actores industriales más concentrados, eleva convenientemente el límite de espectro a lo que obtengan de modo directo como beneficio estas compañías”, señala.

“El DNU no fija plazos para lo que constituiría una novedad en la estructuración de las comunicaciones móviles en el país, mediante la (tardía) posibilidad de que haya prestadores de escala regional y/o local con acceso directo a la gestión de espectro (es decir, no sólo mediante el hasta hoy hipotético funcionamiento como operadores móviles virtuales (OMV). Esta promesa, si se concretara, sería un cambio de envergadura en la lógica concentrada y de escala nacional de operaciones que estructura la telefonía móvil en el país en las dos últimas décadas”, aseguró.
“Es importante recordar que en algunas provincias y localidades, las telecomunicaciones en la Argentina son operadas por cooperativas y que hay además empresas públicas y mixtas que intervienen como prestadores o como gestores de infraestructuras de telecomunicaciones y conectividad”, aseguró Becerra.

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