Ahora advierten por el cierre de carnicerías

Los aumentos en los precios de la carne que se dieron desde el comienzo del año y la caída en el consumo, podrían comenzar a afectar más al negocio de las carnicerías. Alberto Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la ciudad de Buenos Aires, advirtió que podrían comenzar a cerrar los comercios que están más complicados para sostener sus costos.

"Si la carne sigue a estos precios, van a empezar a cerrar negocios. No pensemos que en un mes solucionamos el problema. No, esto va a ser largo, no lo soluciona una sola persona, tienen que estar todos en la mesa", explicó en declaraciones a radio La Red.

"Estos precios son muy caros, imposibles para el consumidor", agregó Williams, que detalló que los incrementos en el precio de la carne acumulan un 35% desde el 20 de diciembre.

De acuerdo con el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), los precios de los distintos cortes de carne vacuna mostraron, en promedio, alzas significativas del 8,5% durante enero en comparación con diciembre del año pasado.

Si se compara con enero de 2018, los precios promedio de la carne vacuna se ubican un 49,5% por encima. Las principales alzas se dieron en los precios de los cortes de vacío (11,2%), cuadril (10,5%) y falda (10,2%).

En tanto, un relevamiento realizado durante la primera quincena de febrero por Consumidores Libres en supermercados mostró subas de 8,86% en el kilo de picada común, 8,34% en el kilo de falda; 5,9% en paleta o roast beef, 5% en asado y 4,62% en bola de lomo.

"Es tremendamente caro para el poder adquisitivo de la gente", señaló Williams y detalló algunos precios que actualmente pagan los consumidores: entre $300 y $350 para el kilo de vacío y $250 para el kilo de asado.

"Las carnicerías desde hace un tiempo que no logran sostenerse solo con la carne y tienen que agregar verdulerías o preparados. Los gastos de mantenimiento son enormes y el carnicero hace un trabajo muy personal, hace de todo", destacó Williams.

El consumo de carne viene teniendo un retroceso en los últimos años. De acuerdo con los datos del IPCV, pasó de un promedio de 66,1 en 2000 a 56,4 en el último año. Aunque la caída no está relacionada solo con los precios sino también con algunos cambios de hábito en la dieta de los consumidores.

El precio de la hacienda en el Mercado de Liniers exhibió un incremento del 27% en las primeras siete semanas del 2019, que ahora comenzó a ser trasladado a la cadena comercial. "En enero pasado, los valores de la hacienda bovina de consumo subieron un 15% y recuperó así la pérdida que tuvo durante el 2018, y esta sigue subiendo dado que en los primeros 12 días de febrero aumentó entre un 10 y 12%. Esto pone de nuevo en carrera al valor que propone la carne vacuna con una amplia competitividad respecto de los insumos dolarizados, como maíz o fertilizantes", explicó la semana pasada Fernando Gil, consultor ganadero de Agroideas, en diálogo con Infobae.

La suba de precios era esperada desde hace meses por el sector ganadero, especialmente por los productores dedicados al engorde y la cría. En este caso se debió a la menor oferta de animales que exhibe el mercado ganadero con una exportación que demanda materia prima, la movilidad que ofrece la temporada estival y los problemas climáticos que pueden alterar el normal desempeño del sector.

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