Piden nuevas medidas de prueba en el Caso Giordano

Es el joven muerto por un matafuegos en Rolón el año pasado. En la causa hay dos municipales imputados.

La familia de Agustín Giordano, el joven que murió asfixiado en un cumpleaños en Rolón como consecuencia de una “guerra de matafuegos”, propició nuevas medidas de prueba en el marco de la causa judicial que investiga qué pasó esa noche en el SUM de la localidad.

El joven falleció por asfixia como consecuencia de la inhalación de trifluoroetano, un componente que se encuentra en un tipo de matafuegos diseñados para combatir incendios en instalaciones eléctricas.

El episodio ocurrió hace más de un año y aunque el expediente judicial no apunta todavía en el sentido de que pueda haber sido un homicidio, la familia busca responsables del episodio y quiere saber el papel de dos empleados municipales.

En la causa, otros dos jóvenes -Agustín Emir Moch y Pablo Leonel Pascual- negaron su responsabilidad en el caso: hicieron una escueta declaración como imputados, una figura que se definió incluso antes de que la familia se presentara como querellante.

La postura de la familia y de los abogados que la representaron en distintas instancias es que “hay que buscar a los responsables”, aunque reconozcan que la causa no es sencilla y que el hecho se produjo en el marco de una “situación confusa”. Afirman que para llegar a un esclarecimiento hará falta voluntad de parte de los funcionarios judiciales.

Lo que dijeron los imputados

De acuerdo a lo que pudo saber El Diario, para ello el abogado Javier Torroba planteará una serie de medidas de prueba que podrían aportar datos de interés. Eso debe definirlo la Fiscalía a cargo de Oscar Cazenave.

En el marco de la causa, Agustín Emir Moch (21 años, empleado municipal de Rolón) contó que el día de la tragedia entró a ducharse en un momento del cumpleaños que se desarrollaba en el SUM. Vio que en otro lugar del baño estaban Agustín Giordan e Iván Alvarado. Luego, simplemente, “vi una nube de polvo y empecé a quedarse sin aire”, le relató al Poder Judicial.

Dijo que otro joven desde afuera le alcanzó la mano y lo sacó. Después tomó agua y al rato vio que lo sacaban sin vida a Agustín. “No vi a nadie
tirar con los matafuegos”, afirmó.

La investigación no abundó en otras preguntas. Lo mismo ocurrió en la indagatoria de Pablo Leonel Pascual, 26 años, también empleado municipal de Rolón.

Él dijo que lo vio salir a Alvarado con polvo en su cuerpo y en el pantalón. Añadió que lo ayudó a lavarse, “tenía problemas para respirar”, recordó.

También comentó que vio a Giordano tirado en el piso del baño. “Se sentía un fuerte olor y había una nuve de polvo”, añadió. “Nunca accioné ningún matafuegos”, dejó aclarado. “Lo único que atiné fue salir a tomar aire. No vi a nadie que tire con los matafuegos”, completó en su declaración.

La angustia de la familia

Los familiares de Agustín hicieron una “Marcha del Silencio” al cumplirse un año del trágico hecho, el pasado 21 de enero. El punto de encuentro fue el Salón de Usos Múltiples de la Municipalidad de Rolón. Los presentes recorrieron algunas de las principales calles de la localidad solicitando que se haga justicia.

La familia de Agustín asegura que la causa no se mueve y que hubo una “suerte de pacto de silencio” entre los jóvenes que participaron.

El fiscal Cazenave confiró que existió una manipulación de los matafuegos. “Al menos de uno seguro... incluso testigos aseguran que fue la víctima la que abrió el matafuegos. El chico no tiene signos de haber sido golpeado ni tampoco de defensa. Se descarta en principio que haya terceras personas involucradas en la muerte”.

Pero la familia afirma que “a Agustín lo corrieron y se refugió en el baño y allí le dispararon el contenido del matafuegos. Y que tienen que haber sido al menos dos, uno accionó el aparato y otro tenía la puerta”.

Según la familia, además, el joven no consumió alcohol y se borraron evidencias. Lo cuestionan al intendente de Rolón porque “nunca se hizo cargo“.

Temas en esta nota: