Empezó el juicio a Romero Oneto por filmar a menores

La denuncia fue realizada por su exesposa. Las víctimas son una hija y las amigas.

En el Centro Judicial Santa Rosa se inició el pasado viernes el juicio contra Enrique Romero Oneto, exfiscal de Investigaciones Administrativas, por la filmación a menores de edad.

Las víctimas son una hija y las amigas, a partir de la denuncia de la exesposa del entonces funcionario. El tribunal de audiencia está integrado por los jueces Daniel Sáez Zamora, Carlos Besi y Alejandra Ongaro.

La carátula del juicio es “Romero Oneto, sobre producción de imágenes que involucren a menores de 18 años de edad con representación de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales en siete oportunidades”.

El fiscal es Andrés Torino y la defensora Paula Arrigone. Además como querellantes actúan los abogados Marcelo Piazza, Boris Vlasich y Esteban Torroba. El debate continuará hoy en la Ciudad Judicial de Santa Rosa.

La audiencia del viernes estuvo integrada por los alegatos acusatorios y la defensa, los testimonios de los padres de algunas de las víctimas y los testimonios de los auxiliares judiciales que actuaron.
Romero Oneto realizó una larga exposición. “Soy inocente”, sostuvo. Para resumir los dichos del exfuncionario, uno de los presentes en la audiencia afirmó: “Dijo pavadas”.

Romero Oneto fue el primer titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, figura creada por la reforma constitucional de 1994. Diez años después, se concretó ese mandato constitucional: se designó a Romero Oneto, propuesto por el exgobernador Rubén Marín.

Una de las querellantes del caso es la propia exmujer de Romero Oneto, Laura Fiorini (la representa el abogado Torroba).

“Reloj espía”

Romero Oneto llegó a juicio con una grave acusación: filmar a un grupo de amigas menores de una de sus hijas mientras se cambiaban de ropa o hacían sus necesidades en un baño lindero a la pileta de su casa. Lo hacía, según la acusación, a través de un “reloj espía” que estaba en un mueble del baño. Es un despertador digital en cuyo interior había una cámara filmadora.

Los registros de las imágenes se tomaron -consigna la causa- en el transcurso del verano 2016-2017, cuando la hija iba a la casa del exfiscal junto a un grupo de amigas para disfrutar de la pileta, cumpliendo con el régimen de visitas establecido tras la separación matrimonial.

El escándalo saltó a la luz cuando el mismo grupo de chicas se quedó a dormir durante un fin de semana. Allí, en la computadora personal de Romero Oneto, hallaron una “ventana abierta” con imágenes del baño a la que concurrían.

“Lo que hizo una de ellas fue colgarse un celular en el pecho, ir hasta el baño y sin que la tomara la cámara arrojó una toalla arriba del reloj espía... Inmediatamente comprobaron que la imagen de la computadora quedó oscura”, graficó una fuente cercana al caso.

Después de la comprobación, las chicas ingresaron a la PC en cuestión y encontraron que en una de las carpetas había registros de filmaciones de ellas desnudas. Después le contaron todo a la exmujer de Romero Oneto, quien fue luego la que lo denunció formalmente ante la Justicia.

En los allanamientos posteriores que realizó la Policía, al exfiscal le secuestraron la computadora, dos celulares y una cámara de fotos. “Tenía pornografía de todo tipo. Pero eso no es imputable como delito en nuestro país. Sí está claro que da una pauta sobre su tendencia al consumo de este tipo de cosas”, destacó la misma fuente.

Romero Oneto fue designado fiscal de Investigaciones Administrativas en 2004. Pero en 2007 tuvo que renunciar porque ya estaba en marcha un juicio político que terminaría con su destitución por una denuncia penal del juez Carlos Jorge por el cobro de coimas en la obra del acueducto del río Colorado. Romero Oneto cobró 59 cheques extendidos por el ingeniero Carlos Opezzo a quien debía controlar.

Romero Oneto, junto a Carlos Opezzo, fueron condenados a tres años de prisión el 3 de septiembre de 2014 por las coimas cobradas durante la construcción del acueducto del río Colorado. Sin embargo, en noviembre de 2015 los exfuncionarios fueron sobreseídos por el Tribunal de Impugnación Penal porque se determinó que la causa había prescripto. De esa manera no fueron a la cárcel, ya que esperaban en libertad que la condena quedara firme.

El juicio por las filmaciones sigue hoy, donde se escucharán los testimonios de una madre de una de las víctimas y de los peritos que abrieron las PC.

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