Dancing Mood y GJSR en Magna Jazz

El próximo 14 de octubre, la Secretaría de Cultura y Extensión de la Universidad Nacional impulsará una nueva edición, la decimosegunda, del ciclo Magna Jazz.

En esta oportunidad estarán en un mismo escenario el Grupo de Jazz Santa Rosa, que celebrará sus 40 años de existencia, y la reconocida banda Dancing Mood, que presentará su reciente disco “On the good road”.

El Grupo de Jazz Santa Rosa fue fundado en el año 1977 y a lo largo de estas cuatro décadas de actividad musical ininterrumpida ha realizado numerosas presentaciones en importantes escenarios nacionales e internacionales.

Su formación actual está integrada por Rodolfo Nino Fiks (corneta y trompeta), Nelson Fernández (clarinete, saxo soprano y saxo tenor), Lisandro Dasso (piano), Carlos Peláez (tuba), Pablo Weht (bajo y guitarra), Alberto Neco Santoro (batería y washboard) y Clara Agüero en voz.

El Grupo propone un espectáculo a puro jazz, ideal para relajarse y escuchar clásicos de su repertorio en donde conviven principalmente el swing, con standards y clásicos de la historia del género.

En su extensa carrera ha participado en los Festivales de Jazz de Rosario, Córdoba, Mendoza, Bahía Blanca, Mar del Plata, Coronel Suárez, Río Cuarto, Avellaneda, Bariloche, Mar del Jazz, entre otros. También en todo el país y ha realizado más de diez giras internacionales.

Mood

Dancing Mood se formó en Buenos Aires por iniciativa del trompetista Hugo Lobo, quien supo plasmar mejor que nadie las enseñanzas de los jamaiquinos The Skatalites, su grupo de cabecera, y combinar el reggae y el ska con las armonías y el humor del jazz de los años 40 o 50 en una Big Band liderada por vientos.

Nacido en cuna de músicos, desde los cinco años tocaba la batería. En el conservatorio estudió piano y a los 15 se decidió por la trompeta.

Embelesado por la música que venía escuchando desde chico, pasó de Quincy Jones a Henry Mancini, de Rubén Blades a Héctor Lavoe, The Specials a Madness, el ska, el reggae, el soul, la salsa el jazz, todo influenciaba a su atracción por los vientos.

Estudioso de los estilos, pronto supo fusionar Duke Ellington con Delroy Wilson o Burt Bucharach con un Count Basie, o Dizzy Gillespie con Charly Parker y de esa manera convertir cada show en una celebración más allá de los géneros y empuñar su trompeta y disparar standards, coreados y celebrados por multitudes.

La experiencia a pesar de su juventud de haber tocado y grabado en muchísimas bandas del circuito nacional (Viejas Locas, Callejeros, Satelite Kingston, Riddim, Turf, Ataque 77, Mimi Maura, Todos tus Muertos, Intoxicados, Damas Gratis y un veintena más) y su amor por las big band lo llevó más lejos y acopló una banda sinfónica.

Cada uno de los arreglos para la orquesta corre por cuenta del propio Lobo y bajo el complejo camino de lo instrumental cada pasaje refleja la algarabía del buen ska.
En el escenario generan un feeling especial con el público desde que suenan las primeras notas. Confluyen vientos, congas, armónicas, flautas, batería, saxos, trompetas, trombones, guitarras y bajos, que conducen a un único y particular sonido que llega al espectador del minuto uno hasta el final.

Todo esto es Dancing Mood, un caso único dentro de la escena de la música nacional argentina.

Entradas en venta en Fahrenheit Libros, 9 de Julio 56 de Santa Rosa. Se vende en promoción con el disco de Dancing Mood y el cupo es limitado.

Temas en esta nota: