“Fue como revivir el tornado”

La lluvia caída en la madrugada de ayer en General Acha provocó lo que los vecinos afectados por el tornado temían: la vivienda de la pareja de ancianos que vive sin el techo se inundó. “Lo de ayer fue como revivir el tornado”, contó la hija de la pareja afectada. Continúan reclamando la ayuda del Gobierno.

La casa de Antonio y Stella, dos jubilados, permanece sin el techo desde el tornado del pasado 9 de marzo y las precipitaciones de ayer, cerca de 30 mm, según los datos de la Dirección de Comunicaciones de la Policía pampeana, causaron desesperación entre los familiares y vecinos de la pareja.

Florencia, hija de la pareja, dijo a El Diario que “como llovió bastante y no tienen techo, se inundó la casa. Estuve más de 4 horas sacando agua de la casa”. Y relató las sensaciones ante una situación que ya vivió junto a sus padres. “Uno se desespera porque estamos esperando que alguien venga a ayudarnos y no aparece nadie. Lo de ayer fue como revivir el tornado porque yo estaba ese día con mis papás, y ayer con la lluvia se llenó todo de agua”, explicó la joven.

Hoy la vivienda solo tiene el cielorraso de yeso y durlock y eso no resiste las inclemencias del tiempo. Florencia detalló que “el cielorraso se llenó de agua y es de durlock. Las placas absorbieron algo de agua, pero todavía tienen agua arriba”. Y agregó: “Las paredes todavía tienen humedad, las puertas están hinchadas y no cierran, ahora brota agua del piso. En fin, la casa se está deteriorando cada vez más”.

La joven achense se sumó al reclamo por la ayuda prometida, luego del tornado que azotó la ciudad a principios de marzo. “Seguimos esperando, desde el Gobierno Provincial no vinieron a vernos en ningún momento. Llevamos más de un mes esperando que alguien venga a constatar que lo que estamos diciendo es cierto”, contó Florencia y agregó que han hecho todos los trámites que les pidieron.

Finalmente, la joven expresó que sus padres “no piden que les regalen los materiales, sino que le den un crédito o facilidades. Con una pensión y una jubilación no pueden hacer frente a lo que cuestan los arreglos, los presupuestos que les pasaron rondan los 100.000 pesos. Es su casa de toda la vida y es muy doloroso ver que está dañada y no podés hacer nada. Todas estas situaciones generan mucha angustia y uno como hijo no sabe qué hacer”.

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