“La mala praxis es el sello de la obra pública”

La edil oficialista Claudia Giorgis admitió que la gestión actual no alcanza a dar respuesta a las demandas de los ciudadanos.

La concejala oficialista Claudia Giorgis intervino en la disputa que en los últimos días recrudeció entre los gobiernos provincial y municipal en torno a la infraestructura de Santa Rosa y la prestación de servicios en la capital pampeana. Aseveró, en ese contexto, que “la mala praxis es el sello de la obra pública” de los gobiernos justicialistas a nivel provincial y local durante las últimas décadas.

Además, la concejala reconoció que en la actualidad la gestión municipal no cumple con las expectativas de los vecinos a la hora de dar respuestas a los problemas que se generan de manera cotidiana.
“El nivel de reclamos y reiteraciones de dichos reclamos denotan la falta de satisfacción en la respuesta que le estamos pudiendo dar al vecino”, admitió.

Giorgis recordó que “se suscitó una polémica” entre el subdirector a cargo del servicio de cloacas de la Municipalidad y funcionarios provinciales con relación a la construcción de barrios de viviendas por parte de la provincia sin el funcionamiento adecuado del sistema cloacal. “La situación causa un perjuicio al Municipio que es el encargado de brindar y mantener luego el servicio y sufrimiento a los vecinos”, dijo la edil.

Aseveró que “este no fue un hecho aislado, podemos decir pasados dos años de nuestra gestión municipal que hemos detectado cosas increíbles”.

“Sabíamos que la ciudad por décadas no había tenido planificación para su crecimiento”, reprochó. “Lo que nadie podía sospechar o imaginar -aclaró- era que los problemas estructurales más importantes los íbamos a encontrar en las obras nuevas o relativamente nuevas”.

“Mala praxis”

Según Giorgis, hoy la ciudad tiene dos problemáticas diferenciadas: los problemas estructurales, por un lado, y la prestación de servicios por otro.

Los problemas estructurales -dijo- “son las obras mal hechas, las malas praxis que parecen ser el sello distintivo de la obra pública en la ciudad y en la provincia. Los problemas no son por antigüedad sino por hechos irregulares en su construcción: cloacas sin conexión, conexiones clandestinas, obras mal hechas, obras insuficientes”.

Aludió puntualmente al Barrio Butaló, pero aseveró que “hoy podemos confirmar que este problema estructural se repite en diferentes zonas de la ciudad”.

Enumeró:

- En Zona Norte: “en épocas de lluvia el agua brota sobre la vereda como si estuviéramos en la pampa húmeda. La vitalidad de los sauces de la zona da cuenta de la presencia de líquido permanente. Estamos seguros que una obra hecha hace muy pocos años allí también tiene partes desconectadas”.

- Calles del Barrio 26 de Septiembre: fue detectado hace unos 15 días atrás por la Municipalidad.

- Calle Varela: “no tenía salida la cloaca. Esa fue una obra nueva que se dejó sin conectar supuestamente porque no había herramientas. La herramienta era un pedazo de hierro y una maza. Nosotros en quince minutos lo hicimos con un martillo neumático”.

- Obras que se han hecho una y otra vez en los últimos años como en la calle Chile, o en la Avenida Perón, en que “a poco de andar aparecen los mismos problemas”.

- En los Barrios nuevos construidos por la provincia al este de la ciudad: “con muy poca antigüedad comenzaron a registrar mal funcionamiento en sus redes cloacales”.

“Estos problemas estructurales -dijo Giorgis- no son consecuencia de hechos de la naturaleza ni de su antigüedad y mucho menos responsabilidad de nuestra actual gestión municipal, sino que ha sido una política la de no conectar, ha sido una política la de hacer las cosas mal”.

Los servicios

En cuanto a la prestación de servicio, la concejala los describió como “los problemas que surgen como consecuencia de la falta de un trabajo sostenido y planificado durante muchos años en cuanto a mantenimiento y limpieza de bocas de registro de cloacas y un servicio muchas veces deficiente a la hora de responder a las necesidades de la población en cuanto a la cantidad y la calidad de las reparaciones de pérdidas de agua en la red”.

“El nivel de reclamos y reiteraciones de dichos reclamos denotan la falta de satisfacción en la respuesta que le estamos pudiendo dar al vecino”, admitió.

Apuntó que “hay cosas que no pueden ocurrir más, como lo es la calle Santa Cruz antes de Posta de Yatasto donde los vecinos narraron que cuando se fue a arreglar una pérdida de agua quedó la brida sin ajustar por no contar con una llave 17. Este no es un problema estructural sino de servicio que podemos y debemos ir mejorando”, reconoció la concejala oficialista.

Apuntó que “en este sentido, esta gestión municipal está poniendo un gran esfuerzo en la organización del sistema que por años tampoco existió. Debemos lograr poder evitar que litros y litros de agua se pierdan permanentemente. No es solamente agua, es a la vez plata que se derrocha. Nos cuesta muy cara la abultada factura mensual a pagar a Aguas del Colorado o el altísimo costo de traer el agua del Acuífero Anguil- Santa Rosa como para perder tanta cantidad que luego se bombea con costo al Bajo Giuliani”, completó.

Se crían plantas acuáticas

plantas acuaticas

Claudia Giorgis lamentó que “algún asesor del gobernador -que fueron parte responsable de las no previsiones que hoy nos afectan- habló no hace mucho tiempo del balance hídrico. La verdad tenemos que decirle que no queremos ni sabemos analizar por ahora un balance hídrico porque hay cosas que no están claras como contabilizarlas. Pero que evidentemente han formado parte de la ‘política de hacer las cosas mal’ de las últimas décadas en la ciudad”.

“Tenemos muchos ejemplos que lo demuestran, algunos ya los hemos dado a conocer. Hoy mostramos otro: en la calle de tierra que va paralela al camino del Centenario un poco más allá de las instalaciones de APE se crían plantas acuáticas (que se puede observar lleva mucho tiempo) en aguas que algunos dice que son ‘Ojos de Agua’, para nosotros son pérdidas de agua en este caso entre 3 a 4”, añadió.

Giorgis dijo además que “lo bueno de todo esto es que por primera vez en los últimos tiempos se ha comenzado a debatir entre quienes tuvieron responsabilidades de gobernar esta ciudad y esta provincia por 30 años y la actual gestión en cuál es el origen de los problemas. Esto es muy positivo, porque hasta ahora todo parecía ser obra de la naturaleza donde no había responsables. Es un buen punto de inflexión, ahora estamos todos avisados de cuál es la situación”.

El reclamo de un juicio exprés para Jubete

Para la concejala Claudia Giorgis, “es evidente que (al empresario Omar) Jubete ya se le podría hacer un juicio exprés y que ponga el dinero de la obra mal hecha del barrio Butaló para otras zonas. ¿Qué más tenemos que probar? Hasta el gobernador ha tenido que reconocer que hay que hacer nuevamente la obra”, aseveró.

Comentó además que “un vecino dijo en estos días que si en 15 días no comenzaba la obra ingresará con su auto a la Municipalidad para reclamar. Es la misma obra que supuestamente se hizo ‘nueva’ dos años antes de que nuestra gestión asumiera”.

“Antes habrá que secar el barrio arreglando de manera urgente las pérdidas de agua aún vigentes, por ejemplo las de la plaza del barrio donde tenemos una pérdida mal reparada en la propia cisterna y un supuesto caño roto en la plaza de vieja data que no sabemos porque no se ha verificado y/o arreglado siendo que el secretario apenas asumido había dado la orden a los funcionarios correspondientes. Lo cierto es que se nos va a hundir la plaza en cualquier momento además de que todo ese líquido que fluye dificultará los trabajos en la calle Macachín”, apuntó.

Giorgis añadió, en referencia a Rubén Ojuez, que “un ministro ido ‘descubrió’ que la población tenía problemas de salud por las cloacas, olvidándose de decir que fueron esas malas praxis las que lo causaron. Luego, un asesor del gobernador nos habló del problema inmobiliario y nos marcó las dameras donde se vería afectado el valor de los inmuebles. Podemos decir que son las dameras donde la corrupción fue el principal problema”, acusó.

Sobre el “negocio inmobiliario”, dijo: “todos sabemos el esfuerzo de los vecinos por mejorar sus casas en las que han puesto mucha plata y ahora vemos su sufrimiento. Todo por la cantidad de líquido que reciben, más a consecuencia de malas praxis humanas que de efectos naturales”.

“Las pérdidas que estamos teniendo como municipio a raíz de esto sí son millonarias: hacer asfalto, mover camiones atmosféricos, conexiones individuales que les tocarían a los vecinos pero como se hicieron mal las obras los hace la municipalidad, problemas sanitarios y en algunos casos peligro de derrumbe como bien lo expresó la prensa en su momento”, enumeró.

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