Reconstruyen homicidio de “Gato” Soria

El homicidio que tuvo lugar el pasado 3 de agosto en calle 111, entre 10 y 8, en General Pico. El análisis del cruce de llamados y las escuchas fueron determinantes para ubicar a las dos personas detenidas.

General Pico (Agencia) ­- Los fiscales que investigan la muerte del zapatero del barrio Rucci, Oscar “Gato” Soria, reconstruirán en la mañana de este lunes el homicidio que tuvo lugar el pasado 3 de agosto en calle 111, entre 10 y 8. Las dos personas formalizadas, un hombre y una mujer, continúan detenidos en el marco del legajo caratulado “robo agravado por el uso de arma, en grado de tentativa, en concurso real con homicidio simple”.

El grupo de investigadores conformado para trabajar sobre delitos complejos, integrado por Armando Agüero (Fiscal General), Verónica Campo (Fiscal), Ivana Hernández (Fiscal) y Horacio Di Nápoli (sec. de la Procuración), avanzan a paso firme en la recolección de elementos probatorios que cierren la pesquisa. La reconstrucción de hoy será clave para establecer qué sucedió en la zapatería de Soria, segundos antes que la víctima saliera a la calle y muriera en segundos.

Los fiscales realizaron un paciente y muy silencioso trabajo, donde el análisis del cruce de llamados y las escuchas telefónicas fueron determinantes para ubicar a las dos personas detenidas y a quienes aún no se puede identificar públicamente, un hombre (J.A.) y una mujer (S.C.).

El pasado martes 18 de octubre, fiscales y policías realizaron diversos allanamientos en domicilios de esta ciudad e Ingeniero Luiggi, donde se logró la captura de los sospechosos.

Una vez logradas las detenciones, los investigadores se dirigieron a un predio en estado de abandono ubicado entre la Avenida Cricunvalación y el barrio Federal a la altura de calle 36, habitualmente utilizado por vecinos que cruzan de un lado a otro. Allí, peritos y fiscales fueron con un dato certero, a tal punto que realizaron una sola excavación y desenterraron la cuchilla con la que J.A. habría dado muerte a Soria.

Se sabe que el hombre ya habría confesado en Fiscalía que se trató de un robo “que se le fue de las manos”, pero el solo hecho de una confesión no es suficiente para garantizar la condena.

Si bien fue J.A. quien ingresó a la zapatería a robar y ­supuestamente- ante la resistencia de Soria le aplicó varias puñaladas, el papel de la mujer indispensable para ejecutar el hecho. Según se pudo establecer en la audiencia de formalización, S.C. fue amante del zapatero durante casi 11 años y tenía conocimiento sobre una importante cantidad de dólares que el Soria tenía ahorrados en su casa.

Los fiscales reconstruyeron que ese día fue ella quien citó a la víctima por mensajes de texto, para tener un supuesto encuentro en el domicilio del barrio Rucci. Previamente ya había contactado a J.A. para que hiciera el trabajo sucio que terminó de la peor manera y sin llevarse el dinero.

El último mensaje entre S.C y Soria fue a la hora 16:12 horas del 3 de agosto, donde supuestamente le avisaba que estaba llegando a la casa pero, en realidad, en ese momento se encontraba en las inmediaciones en una moto con la que llevó y esperó a a su cómplice. El llamado al CeCom que dio aviso sobre el hecho de sangre se registró 3 minutos más tarde, 16:15 horas.

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