La audiencia pública por el loteo sobre el acuífero volvió a mostrar el valor de discutir los asuntos de interés colectivo de cara a la comunidad: hubo aportes técnicos y pimienta política. Del otro lado, el gobierno libertario eligió como su nuevo Adorni a Adrián Ravier, confirmando lo que anticipó este espacio: reconocimiento individual a quien desprecia la suerte de su territorio.








