El bloque patagónico plantó bandera ante el desdén nacional por la emergencia ígnea y la Salud Pública pampeana exhibió un hito vital con la baja de la mortalidad infantil. Sin embargo, el escenario se ensombrece con la creciente tensión gremial, las manchas en la fuerza policial y las persistentes deudas de un área de Niñez que sigue acumulando cuestionamientos sin soluciones a la vista.








