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EL DIARIO digital
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En la columna de hoy sintetizaremos la información más reciente de los mercados agrícolas globales, los informes de las bolsas de cereales domésticas, más la situación productiva y climática en Argentina, con énfasis en nuestra provincia, donde la sequía está impactando severamente los principales cultivos y la ganadería.
Según las últimas proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para la campaña 2025/26 muestran un panorama de abundancia productiva en cultivos clave, aun cuando persisten desafíos de oferta y stocks. Para el maíz, se estima una producción récord en USA cercana a los 432 millones de toneladas, con un aumento en los stocks finales de 56.6 millones de toneladas.
En el mercado de soja, el USDA proyecta un stock final para USA de 1,6 millones de toneladas y de 1,3 millones de toneladas arriba de los esperado a nivel global. Estos datos configuran una tendencia de oferta elevada, presionando a los precios a un escenario bajista por la expectativa, falta ver si se concreta, de abundancia de grano y oleaginosas en el mundo.
Los mercados globales de granos están afectados por múltiples factores: aumentos productivos en Estados Unidos, Argentina y Brasil, tensiones comerciales entre EE. UU. y China que modulan la demanda de soja, y ajustes en las proyecciones de exportaciones globales. En términos generales, estos patrones generan efectos de "spillover" o "contagio" de precios entre mercados de cereales del Norte (EE. UU.) y los mercados de exportación del Sur (Brasil, Argentina), particularmente en soja.
La BCR (Bolsa de Cereales de Rosario) proyecta que para la campaña 2025/26 Argentina podría destinare cerca de 9,7 millones de hectáreas al maíz, es decir, un incremento de cerca de 17 % respecto al ciclo previo. Bajo escenarios climáticos normales durante el verano, la producción podría alcanzar un récord de 61 millones de toneladas, reflejando la competitividad del cereal frente a la oleaginosa en márgenes de producción.
La estimación para la soja argentina indica un área sembrada de alrededor de 16,5 a 17,4 millones de hectáreas para la campaña 2025/26, ligeramente por debajo del ciclo anterior. Se espera que la producción se mantenga en niveles similares a los observados históricamente (entre 47 y 50 millones de toneladas), aunque con siembras avanzadas más lentas que el promedio.
Los precios locales del maíz y la soja en los mercados de Rosario muestran una dinámica de precios estable o ligeramente alcista en términos nominales, pero ajustada en dólares por la depreciación del tipo de cambio local y la presión de mercados internacionales, particularmente Chicago.
La falta de lluvias significativas y las altas temperaturas han afectado los cultivos de soja y maíz en la provincia de La Pampa. Informes zonales también han destacado déficits hídricos generalizados que disminuyen la disponibilidad de humedad en suelos pampeanos, exacerbando la sequía y provocando estrés en etapas críticas del desarrollo de cultivos.
Los pronósticos a corto plazo para La Pampa sugieren condiciones mayoritariamente secas y temperaturas elevadas, con probabilidad de lluvias marginales e intermitentes a mediados de enero que no representan alivio sustancial para el déficit acumulado. En general, la tendencia a 1014 días refleja escasas precipitaciones remanentes y máximas térmicas que pueden seguir impactando negativamente cultivos que se encuentran en fases definitorias de rendimiento.
En nuestra querida provincia el estrés hídrico afecta con mayor intensidad a las plantas de girasol, soja de primera y soja/maíz de segunda, con daños especialmente severos en la planicie con tosca, donde la capacidad de retención de agua es limitada. La carencia de humedad disponible en suelos limita los procesos fisiológicos clave y reduce el potencial de rendimiento productivo. Por ahora solo escapa a esta realidad los lotes implantados con maíces de primera tardíos, pero no por mucho tiempo.
El déficit hídrico también incide en la disponibilidad de forraje, forzando a los sistemas ganaderos a evaluar estrategias de manejo urgente: la suplementación estratégica con granos puede aliviar temporalmente la escasez de pasto de calidad nutricional, aunque implica mayores costos de alimentación. El mercado del grano de avena, en este contexto, se presenta con precios competitivos frente a otras fuentes de alimento.
Una alternativa operativa para los productores ganaderos es la venta parcial de hacienda, reduciendo la presión sobre los recursos limitados y generando liquidez para adquirir forraje suplementario, o bien reingresar en volumen cuando mejoren las condiciones climáticas.
En el contexto global, los mercados de granos continúan con una alta producción proyectada. A nivel local y regional, la sequía persistente y la falta de lluvias significativas están generando estrés de cultivos, con impactos potencialmente negativos en La Pampa.
En resumen y en palabras de Ludwig von Mises: "La economía no es una ciencia de verdades absolutas, sino la ciencia de la elección humana bajo condiciones de escasez". La actual sequía en La Pampa exige decisiones informadas y adaptativas, equilibrando riesgo, valor y sostenibilidad frente a condiciones climáticas adversas.
(*) Ingeniero Agrónomo (MP: 607 CIALP) -Posgrado en Agronegocios y Alimentos- @MARIANOFAVALP