Salud

Estas son las señales que indican que debes ir al podólogo

Ciertos signos pueden requerir de atención podológica urgente en personas con diabetes u otras enfermedades crónicas
Ciertos signos pueden requerir de atención podológica urgente en personas con diabetes u otras enfermedades crónicas.
Ciertos signos pueden requerir de atención podológica urgente en personas con diabetes u otras enfermedades crónicas.

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EL DIARIO digital

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Al igual que el dentista o el ginecólogo, el podólogo es un profesional más al que conviene visitar de forma regular. Y como siempre cada vez que se habla de salud: no hay que esperar a que el problema se presente, conviene siempre llegar antes que él. Tal y como recuerda el podólogo Juan Carlos Montero, lo importante es la prevención: "Debería haber una buena cultura en cuanto a la salud de nuestros pies y pudiéramos ir a las consultas de podología con cierta frecuencia". 

Aclarado este punto, ¿qué señales advierten de que es necesario acudir al podólogo? El experto consultado afirma que son numerosas, destacando las siguientes:

-Cambio en la morfología, color o grosor de las uñas.  

-Presencia de durezas.  

-Callos en la planta de los pies o en los dedos.  

-Picor en ciertas zonas.  

-Dolor en el talón, en el arco o en la planta del pie.  

-Desgaste en un punto determinado del calzado, pues podría ser un aviso de que se apoya demasiado una parte del pie. 

¿Qué síntomas leves se pueden agravar?

Como en tantas otras situaciones, una afección que a priori no tiene importancia, puede convertirse en un problema más serio. "Una sobrecarga en la fascia plantar puede derivar en una fascitis plantar; o una uña que molesta y no se atiende a tiempo, puede clavarse y aumentar el riesgo de infección", ejemplifica Montero. 

Por otra parte, el especialista apunta a que ciertas patologías infecciosas, como hongos o un papiloma plantar, también pueden empeorar si no se tratan a tiempo. "Lo mismo ocurre con enfermedades articulares, como la artrosis o juanetes, ante las que a menudo se deja que pase el tiempo", declara. 

Señales de alerta en enfermos crónicos

Ciertos signos pueden requerir de atención podológica urgente en personas con diabetes u otras enfermedades crónicas. "Los pacientes con diabetes son el ejemplo más claro, pero la población inmunodeprimida, mayor o que requiere de algún tipo de autocuidado también entrarían dentro de este grupo", aclara Montero. En estos casos, las señales que deberían alertar serían alguna herida o rozadura: "Una persona con diabetes que se haga una herida en el pie, tendría que chequearla de manera muy precoz". Otro síntoma que deberían considerar estos pacientes son la pérdida de sensibilidad, "algo que solemos diagnosticar ya en consulta porque muchas veces la propia persona no se ha dado cuenta. Al final, los pies son un poco los olvidados de nuestro cuerpo". 

Además de lo expuesto, otros cuadros clínicos a los que hace referencia Montero son:

-Cambios en la coloración, más azulada. 

 

-Un aumento de temperatura. 

 

-Una hinchazón repentina. 

¿Con qué frecuencia hay que ir al podólogo?

Ir más o menos veces a este profesional dependerá del caso de cada persona. Sin embargo, el experto señala que lo aconsejable en alguien adulto y sano, con una situación de vida normal, es acudir una vez al año. "En personas mayores con cierta dificultad para ya para cortarse las uñas o hacer un cuidado adecuado de los pues, pueden hacer una visita cada dos o tres meses", indica. 

En el caso de los deportistas, Montero ve oportuno hacerse una revisión antes de una competición; y en niños, "es interesante, sobre todo a partir de los tres o cuatro años, cuando comienzan a tener ya un patrón de marcha definido, hacer una o dos visitas al año, según las circunstancias". 

Por último, las personas con algún tipo de patología, como la diabetes, deben ir mínimo dos o tres veces al año para intentar prevenir cualquier complicación. 

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