El popularísimo vecino santarroseño, en la dominical mañana de ayer, ya con el mes de agosto empezado, conversando sobre asuntos cotidianos con su modo predilecto en el bar-restaurante de la calle Pellegrini.

Beto Desuque: -Buenas, buenas, buenas, bueeeenaasss… ¿qué tal, qué tal, qué tal? ¿Cómo anda la cosa por acá? ¿Qué se dice?
Mesero: -Hooola, Betito… y acá ves… la mismísima soledad. El desierto pampeano en plena urbe.

Beto Desuque: -Qué lo parió. ¡Cómo se extraña! Añoro los tiempos en que llegaba y decía “salú la barra” y un coro de reconocimientos y bienvenidas me recibía…
Mesero: -Buá. Tampoco exageres, Beto. Eso nunca existió. Llegás, saludás y nadie te da bolilla.

Beto Desuque: -Bueno, ponele. Pero en mis recuerdos eso mismo era otra cosa con el bullicio, el colorido, la cantidad de gente. Todo tiempo pasado fue mejor que la Fase 1.
Mesero: -¿Sí?

Beto Desuque: -Bueno, ponele… todo tiempo pasado, menos la Fase 1. Porque ya pasamos por ahí.
Mesero: -Pero de mejor manera, ¿no? Ahora se dispararon los casos en serio, parece…

Beto Desuque: -Ponele. La verdad que es un garrón. En todo sentido. Por un lado esa cuestión de la salud, nos pega duro en el momento menos pensado, capaz. Y por otro lado, otra vez el parate económico.
Mesero: -Decimeló a mí. Acá en el bar cuando se abrió todo al principio no venía casi nadie, las mesas casi vacías… de a poquito empezamos a caminar, con restricciones y todo, y justo cuando empezaba a tomar color, ¡pum!

Beto Desuque: -Una macana, en serio. Y ojalá que en estas semanitas seamos capaces de parar un poco la mano. Vamos a ver cómo sigue la historia. Pero uno tiene la impresión de que mientras no hay casos, todo bien, pero ni bien se despliegan algunos, después se pone difícil de contener.
Mesero: -Vos decís eso. Pero hay gente que no la ve. O no quiere verla, no sé. Porque hay descuidos a esta altura imperdonables.

Beto Desuque: -Ponele. La verdad es que es cierto, pero ahí estamos pagando los platos rotos. Ya lo dijeron todos: nos entró el virus más por las fiestas irresponsables que por otra cosa, las andanzas clandestinas por los caminos vecinales… viste cuando todo te parece que es una jodita, y mirá…
Mesero: -¿Lo de los irresponsables y las fiestas lo decís por los funcionarios judiciales?

Beto Desuque: -Je. ¡Ponele! Pero noooo… si ya se sabe que hicieron todo dentro de la ley. Fuera de la ley nada en la Familia Judicial.
Mesero: -Ese tonito, Beto…

Beto Desuque: -¿Qué? ¿Te parece irónico? Pero noooo… para nada… ¿quién no se ha comido una entrañita a las 6 de la tarde? ¡Mirá que dos jueces y un fiscal se van a salir de las reglas! Nooooo… ¡para nada!
Mesero: -Jajajaja. Ya te estás pasando de mordaz, Betito.

Beto Desuque: -¿Yo me estoy pasando de mordaz? ¿O Su Señoría se pasa de mordaz?
Mesero: -¿Qué Señoría?

Beto Desuque: -Digo… Miguel Vagge, ponele, que fue el único juez que habló públicamente del tema. Dice que no fue un asado, che. Fue una “picada”. Aaaah, mirá vos…
Mesero: -¿No le crees?

Beto Desuque: -No es que no le crea. Pero que las hay, las hay. Je. Me extrañó cómo dijo sin ningún problema que decidieron cerrar el encuentro tipo 8, pero se le hicieron capaz que las 8 y media…
Mesero: -Ajá.

Beto Desuque: -Imaginate. ¿Qué te pasa acá en el negocio si te pasás media hora del horario permitido?
Mesero: -Y… vienen y me multan, me labran un acta, me reta la Poli…

Beto Desuque: -¡¿Viste!? ¡Pero eso te pasa por no ser juez ni fiscal! Jajaja. Los jueces y los fiscales, que tendrían que dar el ejemplo, hablan muy sueltos de cuerpos de que se les pasó medita horita, nomás, como si nada…
Mesero: -¿Vos decís que hay privilegios?

Beto Desuque: -Noooo… ¡¿qué va a haber?! Ya lo dijeron todos: acá todos los ciudadanos son iguales ante la ley, dicen. Y las ciudadanas también, quiero creer. Los únicos privilegiados son los niños. Y las niñas. Y les niñes. ¿No es cierto? Y Papá Noel y los Reyes Magos existen.
Mesero: -Lo que pasa es que la gente del Poder Judicial hace muchos amigos…

Beto Desuque: -Pero desde ya. Dejan la vida por un amigo. Je. Y por eso mismo ahora pasa esto de que se tienen que excusar, y apartar de las causas. No se pueden andar juzgando entre sí.
Mesero: -Queda mal.

Beto Desuque: -Ponele. Y por eso les molesta tanto que se les meta el gobierno, o el Ejecutivo, como querellante particular.
Mesero: -Ahora, digo yo… ya que tenían decidido juntarse para el Día del Amigo, ¿por qué no vinieron por acá, o a otro restaurante, y de paso reparten unos pesos?

Beto Desuque: -¿Viste? Esa es la otra faceta: capaz que les pasó por ratas.
Mesero: -¡Si acá se come bien, che!

Beto Desuque: -Y menos mal que eso fue antes de la Fase 1. Porque si no explotaba en ese momento imagínate ahora.
Mesero: -Bueno, pero jueces y fiscales son esenciales, ¿no?

Beto Desuque: -¡Puf! Recontra esenciales. Pueden andar sin problemas.
Mesero: -Igual ya vi que el certificado te lo hacen por 100 mangos, así que…

Beto Desuque: -Je. Ponele. Argentinazo a full. Falta que alguien descubra que esa oferta en las redes la hace también algún funcionario judicial…
Mesero: -Jajaja. ¡La truchada que faltaría!

Beto Desuque: -Ponele. Porque la de los fideos duró poco.
Mesero: -¿Cómo? ¿Qué decís?

Beto Desuque: -La truchada que denunciaron de los fideos que compró la Muni, duró poco. El PRO salió a denunciar el sobreprecio pero se ve que sacaron mal las cuentas.
Mesero: -¿Vos decís?

Beto Desuque: -Y… después de la aparición de Ardohain, que parecía que denunciaba un curro grande como si fuera el de los peajes, Marcelito Guerrero medio que dio marcha atrás, porque los números que difundió la Muni lo hacían quedan peor a Leandro que a Copete.
Mesero: -Y bueno… cualquiera se puede equivocar, ¿no?

Beto Desuque: -Ponele. Como decía Tusam: “puede fallar”.