El popularísimo vecino santarroseño, de amena charla con su predilecto mozo en el bar-restaurante de la calle Pellegrini, que de a poco empieza a retomar su fisonomía de siempre, con sala llena y charlas de sobremesa.

Beto Desuque: -Buenas, buenas, buenas, bueeeenaaasss… ¿qué tal, qué tal, qué tal? ¿Cómo anda la mano por acá? ¡Salú a la barra!
Mesero: -Hooola, Betito del Pueblo. ¿Cómo va la vida?

Beto Desuque: -Ah, bueno. Una nueva: “Betito del Pueblo”.
Mesero: -¿No te gusta?

Beto Desuque: -Pero sí, más vale. Bienvenido sea el apodo que me toque.
Mesero: -¿Qué se cuenta?

Beto Desuque: -Navegando entre la helada y la niebla. Pero lindo, días de sol.
Mesero: -Para ser julio estamos bárbaro, no me vas a decir que no.

Beto Desuque: -Ponele. Salvo en Quemú y la zona, ¿no?, que hasta terremotos tienen, parece. ¡Qué susto que se pegaron mamma mía!
Mesero: -Dicen que fue movimiento y una explosión fuerte, ¿no?

Beto Desuque: -¡Pero la pucha! Imaginate que te pase eso a las 6 de la mañana, en pleno remoloneo. Mamita querida. ¿No habrá sido una venganza mendocina, no?
Mesero: -¿Cómo?

Beto Desuque: -Digo… Mendoza es una provincia con un poco más de sismos… ya veo que como ahora tienen que devolver parte del Atuel se les ocurrió la idea de hacer interprovinciales también los terremotos.
Mesero: -Buá. ¿Y qué más, Betito?

Beto Desuque: -Y extrañando el fútbol, Fabio, ¿qué querés que te diga? Cansado ya de ni siquiera ver un poco de fútbol en directo.
Mesero: -Bueno, pero si tenés la tele tenés al Barsa, a Bielsa, al Real Madrid…

Beto Desuque: -Naaah… yo me refiero al fútbol criollo. Si me conocés. A mi me gusta la pelotita nacional y popular.
Mesero: -Vas a tener que esperar, entonces.

Beto Desuque: -Ponele. Aparte veo que cuando se arma algún picadito por acá nomás hay un ambiente re buchón. Para eso están todos atentos.
Mesero: -Y bueno, Beto, está prohibido jugar al fulbito…

Beto Desuque: -Pero dejate de joder, seamos justos y coherentes… decime la verdad: ¿tiene sentido eso?
Mesero: -No soy quién para decirlo, Betito.

Beto Desuque: -Buá. Ponele. Yo espero que le peguen una revisada a ese asunto. La pibada necesita salir a la calle, pasar un tiempo en la canchita, también. Ya es muuuucho tiempo todo esto.
Mesero: -Pero vamos bien, ¿o no?

Beto Desuque: -Y sí. Muy bien, ponele. Salvo el susto del otro día, pero que terminó con final feliz aparentemente.
Mesero: -¿Decís lo del caso de la verdulería?

Beto Desuque: -Claaaro. Ese día medio que se activaron todas las alarmas, salieron despavoridos unos cuantos, se armó un pánico general y resultó ahora que todo el mundo va a esa verdulería. Je.
Mesero: -Pero no pasó nada.

Beto Desuque: -No pasó “naranja”, como dice un amigo. Mejor así. Aunque en el Poder Judicial se apuraron y dieron un día de feria, no fuera cosa…
Mesero: -Je. Sí, sí. Rapiditos.

Beto Desuque: -Después dicen que la justicia es lenta. Je.
Mesero: -Hablando de justicia lenta, ¿qué me decís del fallo de la Corte por el río Atuel?

Beto Desuque: -Un golazo, querido. Bah, eso dicen. Medio genera desconfianza que al final festeja todo el mundo, ¿no?
Mesero: -Es cierto. ¿Cómo puede ser?

Beto Desuque: -Y andá a saber… yo creo que en Mendoza festejan más bien para la gilada. No quieren admitir que fue una derrota. Cabandié, el ministro nacional, festeja porque le encanta dar buenas noticias. Y bueno… acá se festeja porque salió bien.
Mesero: -Je. Una buena síntesis.

Beto Desuque: -Aunque ojo que no parece que festejaran todos en La Pampa: a la dirigencia de la oposición no la vi aparecer… salvo a Martín Berhongaray que lo invitaron ahí a la conferencia general, o a Marino que tiró algo en twitter…
Mesero: -¿Y eso por qué?

Beto Desuque: -¡Andá a saber! Yo no sé si será envidia, o pereza… aunque hacer un comunicadito de prensa no es mucho laburo… o capaz que no se enteraron. Je.
Mesero: -Tampoco los invitaron a la conferencia de festejo, ¿no?

Beto Desuque: -Y no. Podrían haber invitado a alguien del PRO para que llevara los globos amarillos. Je. Con las costumbres actuales, cualquier fiesta parece todo lo contrario: en vez de las sonrisas se ven los barbijos.
Mesero: -Je. Claro.

Beto Desuque: -Aparte la gente del PRO seguro andaba en cosas más importantes.
Mesero: -¿Por ejemplo?

Beto Desuque: -Y… lo vi al diputado Traba que fue a ver los mojones allá para el lado de Mendoza. Parece que además del río nos roban unas cuantas hectáreas del territorio.
Mesero: -Ah, sí, sí. Algo vi a la pasada.

Beto Desuque: -Ahora que se habilita, según dicen, el turismo interno, capaz que vamos a empezar a conocer mejor esos lugares y esas historias de La Pampa que han pasado desapercibidas.
Mesero: -Ponele, como decís vos.

Beto Desuque: -Y el que parece estar de turismo interno es el juez federal Baric…
Mesero: -A ver, a ver… cuando usás ese tonito y ponés esa cara, alguna ironía se está por venir…

Beto Desuque: -No, digo nomás. El señor magistrado está complicado con los dichos de Alan Ruiz, pero no sé hasta dónde llegará el asunto.
Mesero: -¡Otra de Alan Ruiz! ¿Qué pasó ahora?

Beto Desuque: -Baric estaba como funcionario de María Eugenia Vidal. En el área del Servicio Penitenciario. Y se reunió con Alan Ruiz. El espía dice que fue para arreglar cómo llenaban de micrófonos y cámaras algunas cárceles “sensibles”, ponele.

Mesero: -Ah, ah. Mirá vos.
Beto Desuque: -Claro. Las cárceles donde iban a ir a parar, según las hipótesis macristas, los Moyano. Pero bueno, eso dice Alan Ruiz. Que sabrá muchas cosas, pero tampoco es para creerle todo, ¿no?