El proyecto de ley propone que Pampetrol asuma de manera excepcional y transitoria la operación por hasta 24 meses para evitar la paralización, preservar empleo y producción, y ganar tiempo para construir un acuerdo político de mayoría agravada. El texto reconoce la crisis del petróleo convencional y advierte que La Pampa necesita condiciones realistas para atraer inversiones, porque el tiempo perdido agrava la fragilidad del sector.