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EL DIARIO digital
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Las negociaciones paritarias entre el Gobierno de La Pampa y los gremios de la Administración Pública Provincial ingresan este miércoles en una jornada decisiva. Luego de un tenso e intenso martes de discusiones en el que el Poder Ejecutivo puso sobre la mesa dos ofertas salariales sucesivas que terminaron siendo rechazadas por insuficientes, las partes volverán a verse las caras a las 11:30 horas en busca de un acuerdo que destrabe el conflicto en el trimestre en curso.
La pulseada mantiene en vilo a dos mesas paritarias simultáneas: la de la Mesa Intersindical que nuclea a una decena de gremios estatales y la del sector docente, representada por UTELPa. Ambas conducciones forzaron el cuarto intermedio con la clara expectativa de que la Provincia mueva las fichas y presente una tercera oferta superadora.
El tire y afloje de los números
Durante la jornada de ayer, los paritarios oficiales intentaron seducir al arco gremial con dos propuestas. La primera consistió en un incremento del 2,4% para el mes de mayo, garantizando su impacto en el aguinaldo de junio y la aplicación de la cláusula gatillo para julio. Ante el rotundo "no" inicial, el Ejecutivo elevó la cifra al 3% manteniendo el resto de las condiciones.
Pese a la mejora, la Mesa Intersindical rechazó unánimemente el ofrecimiento. Por su parte, la docencia se llevó los números para analizarlos en las bases, aunque en el ambiente paritario se descuenta una respuesta negativa para el mediodía de hoy.
Desde el punto de vista del Gobierno pampeano, se defiende que los salarios de la administración pública acumulan una suba del 14,05% en lo que va de 2026, posicionándose técnicamente por encima del 9,5% de inflación medido por el INDEC para el mismo período. A esto se suma que el piso salarial general garantizado en abril se ubicó en $1.200.000 (elevándose a $1.520.021 para agentes con carga de familia).
No obstante, las autoridades remarcan que la crisis nacional, el desplome de la coparticipación federal y la caída de la recaudación propia obligan a mantener "previsibilidad" y estirar al máximo los recursos disponibles para no desfinanciar servicios esenciales como la salud pública.
El bolsillo real y el reclamo docente
La mirada sindical contrapone los índices oficiales con la realidad cotidiana del bolsillo. Los representantes estatales sostienen que el costo real de la canasta básica regional y los fuertes incrementos en los combustibles y las tarifas de servicios públicos golpeados por la quita de subsidios nacionales diluyen cualquier margen favorable en los papeles, justificando la exigencia de un porcentaje inicial más alto.
En el sector educativo, el malestar de UTELPa suma un componente normativo. El gremio docente apuntó directamente contra el Decreto 493/26, denunciando que dicha reglamentación rompe con 21 años de una metodología única de mínimo garantizado en la provincia. Según advierten, la norma establece para la docencia un parámetro diferenciado e inferior al piso de $1.200.000 según el puesto de trabajo.
Para la conducción de los trabajadores de la educación, este desdoblamiento representa un "trato desigual e inédito" dentro de la administración pública pampeana. Asimismo, relativizaron un informe reciente del Ministerio de Capital Humano de la Nación que ubica a La Pampa entre las jurisdicciones con mejores sueldos del país, aclarando que la estadística oficial compara salarios básicos y no ingresos reales, omitiendo el alto costo de vida del interior y la realidad de la escala de antigüedad.
Con las posiciones rígidamente planteadas sobre las mesas de debate, la paritaria de este miércoles determinará si el Gobierno provincial decide realizar un nuevo esfuerzo presupuestario para garantizar la paz social o si el conflicto con los empleados públicos ingresa en un terreno de medidas de fuerza.