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EL DIARIO digital
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El Directorio del Club de Campo La Cuesta del Sur S.A. manifestó su "profunda preocupación" por el avance de un proyecto de urbanización de 680 lotes sobre la Ruta Nacional 35 y advirtió que la iniciativa podría agravar la crisis cloacal e hídrica que afecta al cuenco del Bajo Giuliani.
A través de un comunicado, señalaron que no se oponen "al crecimiento de la ciudad de Santa Rosa", pero reclamaron que antes de habilitar nuevos desarrollos urbanos se concreten obras de infraestructura que eviten "un colapso en el espejo de agua del Bajo Giuliani".
"La situación de Santa Rosa es endeble en el tratamiento de los efluentes cloacales y el exceso hídrico por lluvias. En la actualidad se observa derrames de líquidos cloacales crudos en el canal de cielo abierto a la vera de la RN35", sostuvieron.
El planteo se da en medio del debate por el megaproyecto inmobiliario que requiere una excepción al Código Urbanístico de Santa Rosa para avanzar. Además, el Concejo Deliberante también tiene en sus manos pedidos de excepción al menos de dos negocios inmobiliarios que pretenden desarrollar en tierras que están sobre el acuífero Anguil Santa Rosa, en ese caso a la vera de la ruta 5.
Respecto del lote de la 35, desde La Cuesta del Sur cuestionaron que "escuchar solamente a los propietarios y desarrolladores inmobiliarios es un desatino porque tales agentes priorizan el rédito económico sobre la sustentabilidad de la ciudad".
Además, afirmaron que habilitar el loteo "potenciaría la actual crisis estructural".
Reclamos ambientales
Como vecinos del sector del Bajo Giuliani, enumeraron una serie de problemáticas vinculadas a la falta de planificación y gestión ambiental.
Entre ellas mencionaron "la falta de soluciones acordadas entre los actores de la cuenca", la "ausencia de gestión ambiental" para monitorear la calidad de los vertidos y el "deterioro progresivo de la calidad ambiental de la laguna del Bajo Giuliani".
También cuestionaron "la obsolescencia de las instalaciones sanitarias y ausencia de tratamientos de agua en algunos sectores de la ciudad que culminan en el vertido de aguas crudas".
Otro de los puntos señalados fue "el derroche del recurso hídrico", ya que el agua potable termina contaminada como aguas grises en la laguna del Bajo Giuliani.
"Hace años la cuenca del Bajo Giuliani recibe el impacto directo por la ausencia de una política activa y de largo plazo. Influye negativamente la errónea o liviana conceptualización como zona de sacrificio, pareciera que dicha situación daría vía libre para degradar año tras año el ambiente", indicaron.
Pedido de intervención provincial
Desde el Directorio insistieron en que no buscan frenar el crecimiento urbano, aunque reclamaron "una mayor planificación urbana" y políticas públicas coordinadas.
"Es clara la situación, sumar nuevos usuarios sin obras de infraestructura agravará el impacto ambiental", afirmaron.
Por eso, pidieron "la intervención de las autoridades provinciales para generar una mesa de trabajo real entre privados, municipios y la provincia".
Finalmente, remarcaron que "el problema del Bajo Giuliani es interjurisdiccional" porque "Santa Rosa con su accionar afecta a Toay y a la propia provincia que es titular del espejo de agua", por lo que consideraron necesaria "una solución en conjunto".