Salud

Claves para evitar las temidas ampollas en los pies y qué hacer cuando aparecen

Las ampollas siempre molestas al caminar
Las ampollas, siempre molestas al caminar.
Una de las heridas más frecuentes en verano son las temidas ampollas, sobre todo, en los pies, debido a la fricción directa de la piel con el calzado. Un médico nos da los tips clave para evitarlas y saber cómo actuar cuando aparecen.

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EL DIARIO digital

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Las ampollas son pequeñas colecciones de líquido que forman una especie de bolsita en la piel al despegarse la capa más superficial, es decir, la epidermis, de las capas más profundas (dermis). El líquido que se acumula es un exudado de suero normal del organismo.

La forma más habitual por la que se forman las ampollas es o por fricción o bien por alguna quemadura. "En otras ocasiones, se pueden formar por determinadas enfermedades o problemas de salud que cursan con ampollas, pero es menos frecuente", explica José Javier Varo, director del Servicio de Urgencias de la Clínica Universidad de Navarra en la sede de Pamplona.

La razón por la que las ampollas en los pies son tan habituales en verano es debido a que una de las causas de su formación es la fricción y en esta época tendemos a utilizar calzado sin la protección que otorgan los calcetines y que llevamos meses sin utilizar. "Ese roce del propio calzado es lo que genera la ampolla", señala el doctor Varo.

Cómo evitar las ampollas

La mejor manera de evitarlas sería el uso de calcetines finos de algodón, explica este especialista, que reconoce que esta pauta puede chocar con la estética de nuestra indumentaria.

En caso de práctica deportiva intensa como correr el algodón no sería el material más adecuado sino que son preferibles calcetines fabricados con otro tipo de fibras que evacúan la humedad al exterior y permiten mantener el pie seco.

Durante los primeros días que se va utilizar calzado sin calcetines puede ser conveniente que "lo hagamos solo en breves periodos de tiempo para que la piel de nuestros pies se vaya acostumbrando sin llegar a formar la ampolla por fricción".

Si se utilizan calcetines para evitar el roce de la piel con el calzado de forma directa es aconsejable optar por "uno de tejido natural, que mantenga el pie seco, ni demasiado grueso ni demasiado fino y lo ideal es que se amolde perfectamente a la superficie de nuestro pie", señala José Javier Varo.

Polvos de talco o vaselina

Una medida que también puede ser útil es la utilización de polvos de talco para evitar la sudoración excesiva o el uso de vaselina en las zonas de mayor contacto de la piel con el calzado como, por ejemplo, los relieves óseos, añade el doctor Varo.

Cómo actuar cuando aparecen

Una vez que aparecen las ampollas debemos evitar que esa zona vuelva a sufrir fricción con el calzado para que la ampolla no se rompa. "Pasados unos días, la ampolla desaparecerá por sí misma", explica el doctor Varo.

No deben pincharse

Con respecto a si deben pincharse las ampollas para drenarlas, este especialista deja claro que no es una opción adecuada, "ya que al hacerlo abrimos una vía de entrada para microorganismos que puedan infectarla".

Qué hacer si se rompen

Si se rompe espontáneamente y el líquido se drena debemos realizar una pequeña cura con una solución antiséptica, con clorhexidina o povidona yodada, y cubrirla con un apósito. "No es aconsejable pincharlas ni colocar un pequeño hilo que mantenga el drenaje", recalca el doctor Varo.

Solo en algunas ocasiones, sobre todo con ampollas muy grandes o con mucha tensión, está aconsejado el drenaje, indica este especialista. "Pero esto debe hacerse por un facultativo, que lo realizará bajo estrictas condiciones de asepsia y antisepsia. No debe realizarse de forma rudimentaria en nuestra casa", recalca.

Utilización de apósitos inteligentes

Otra solución son los apósitos protectores, que están especialmente diseñados para evitar la fricción. "Son preferibles a otros como las tiritas convencionales porque estas no se adhieren de forma completa a la piel y pueden incluso aumentar la zona de fricción", indica el director del Servicio de Urgencias de la Clínica Universidad de Navarra en la sede de Pamplona. Estos apósitos se adhieren de forma perfecta y completa, evitando el choque directo con la piel.

Tecnología segunda piel

Una de las novedades en cuanto a tecnología en la fabricación de productos para actuar ante este tipo de situaciones son los apósitos inteligentes que forman un film adhesivo biocompatible con la piel, transparente, flexible y transpirable, según explica Laura Bernabeu, B2C Europe OTC&Trade Marketing Manager en Towa International

Esta experta señala una se trata de nueva tecnología que ha dado lugar a un hidrogel transparente, elaborado a partir de centella asiática y alantoina, que son materiales bien conocidos, "pero la diferencia está en la tecnología aplicada". 

Así, a diferencia de otro tipo de apósitos, actúa como una segunda piel y no resulta oclusiva, esto significa que es transpirable, con lo que se evita que la piel macere, con una protección continua a partir de la liberación sostenida y constante del producto, al tiempo que crea además un ambiente favorable para que la propia piel se regenere". Este tipo de geles son útiles para crear una película invisible que evita el roce de la piel con el calzado o la ropa, o donde se forman pliegues cutáneos.

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