Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Pesadez, dolor sordo en los testículos y aumento de tamaño. Estas son las principales características de un proceso que afecta a los hombres pero que es bastante desconocido. Eso cuando da síntomas porque muchas veces no los tiene. Es un tema del que no se habla con mucha libertad, a veces por pudor, y tiende a ocultarse sobre todo en los más jóvenes, momento en el que es más común.
Jaume Sampere, radiólogo vascular e intervencionista del Hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona, explica que los chicos jóvenes observan que lo tienen y son a veces sus madres o el pediatra quienes lo detectan. Afecta a los varones en dos momentos muy diferentes de la vida:
-Edad pediátrica: Aparece durante la pubertad o lo encuentra el pediatra al hacer las revisiones.
-Adultos: La ausencia de síntomas hace que se diagnostique tarde. Esto no es baladí, ya que en algunos casos las varices testiculares pueden llegar a producir infertilidad.
¿Qué es el varicocele?
Se trata del varicocele y también se conoce como varices testiculares. "Las varices rodean el tésticulo y aumentan su temperatura. Esto hace que se reduzca el número de espermatozoides y su calidad". Por eso muchas veces el varicocele da la cara cuando el hombre acude a hacerse un estudio de fertilidad.
La dilatación que causan estas varices hacen que las venas dejan de funcionar bien y no cumplan su función: devolver la sangre que sale de los testículos hacía el corazón. "La sangre se va acumulando en estas venas dilatadas a lo largo del día y eso es lo que provoca la sensación de pesadez, de dolor sordo y un aumento de volumen escrotal", señala el especialista.
Sampere apunta que tratar el varicocele hace que las secuelas se reviertan, sobre todo si se hace a tiempo y en los casos infantiles, que suelen ser más llamativos. "No queda siempre igual pero se parecerá mucho al del otro lado. En los que son de adulto no hay tanta diferencia en el tamaño y suelen ser casos más leves".
Síntomas

No siempre da síntomas. Puede producir un dolor sordo, y se nota que una parte de la bolsa escrotal es mayor porque el testículo está agrandado. Si se aprieta "al tocarlo tiene un tacto blando que puedes exprimir y si llena" se ve. De hecho, se llama bolsa de gusanos.
¿Por qué surge y cómo se trata?
El varicocele se produce siempre en el testítulo izquierdo. Se produce por la presión que ejerce la sangre que proviene del riñón sobre la vena espermática. Sampere explica que en los niños no suele detectarse hasta que no llega la adolescencia, cuando crecen y se acumula más sangre. Para tratarla se utiliza la embolización, con la que "se consigue reducir un poco las varices y que dejen de ejercer esa presión constante".
Hasta hace no tanto, la única alternativa de tratamiento era la cirugía, en la que se realiza la ligadura quirúrgica de las venas dilatadas a través de incisiones en la ingle o en la bolsa testicular, según la técnica quirúrgica de elección. Sin embargo, hoy, desde los servicios de radiología vascular e intervencionista se ofrece el tratamiento del varicocele "desde dentro del cuerpo y sin tener que usar ninguna incisión en la piel". Se trata de un tratamiento idéntico al utilizado en las varices de las piernas, que pasa por ocluir las venas que ya no funcionan bien y dan problemas.
Tras esta intervención mejora la circulación de sangre y la temperatura del testículo. Con la embolización se colocan unas pequeñas espirales metálicas llamadas coils que suelen reabsorberse y no dar problemas. "La posibilidad de que haya más complicaciones -respecto a la cirugía- es muy baja".
Sin riesgos para la salud
El varicocele, en todo caso, como recuerda el doctor Sampere, no es una enfermedad grave ni conlleva riesgos para la salud". Por ese motivo, la recomendación pasa por tratarlo solo cuando cause dolor, estéticamente sea incómodo o cuando los tests de embarazo salgan mal por la mala calidad de los espermatozoides. "Hay distintos grados de Varicocele y solo está indicado tratar aquellos más graves o con más repercusión sobre el testículo", añade.
En adultos, ojo
Si aparece algo parecido en el testículo derecho "o es una una variante de la normalidad muy rara o realmente hay un problema de base importante. En esos casos hay que investigarlo bien para descartar que sea un tumor" tanto en jóvenes como en adultos. "Es un signo de alarma que hay que estudiar".