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EL DIARIO digital
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El alcohol no es saludable. De hecho, cualquier cantidad de alcohol es mala para la salud. Sin embargo, hay ocasiones, como fiestas o celebraciones, en las que su consumo aumenta considerablemente en poco tiempo, lo que provoca, además, resaca. Como explica María José Cachafeiro, farmacéutica y experta en Nutrición, "la resaca es el conjunto de síntomas que aparecen cuando el alcohol ya se está yendo o ya se fue". Entre los más típicos se encuentran "el dolor de cabeza, las náuseas, la sed y el cansancio, aunque también puede aparecer niebla mental, sensibilidad a la luz y al ruido, taquicardia y mal humor".
El por qué se produce depende de muchos factores:
· Metabolitos (acetaldehído) y efecto tóxico del alcohol.
· Respuesta inflamatoria (citoquinas) y estrés oxidativo.
· Sueño de peor calidad (te "duermes" pero descansas regular tirando a fatal).
· Alteraciones hormonales, glucosa más inestable, irritación gástrica.
· Deshidratación
¿Son todas las resacas iguales?

Muchas personas creen que bebiendo cerveza o vino en lugar de bebidas de más alta graduación no tendrán resaca pero se equivocan. "La base es el etanol y la dosis manda. Si el total de alcohol es parecido, la resaca puede ser parecida", señala la experta. Lo que cambia el "matiz" es:
Congéneres: suelen ser más altos en destilados oscuros y eso se asocia a resacas más intensas.
En algunas personas, el vino (sobre todo tinto) puede dar más cefalea por otros componentes (no es universal).
Lo que sí hay que saber es que no a todo el mundo le sienta igual el alcohol, ni todo el mundo lo metaboliza igual. Así, es diferente en hombres y mujeres, por ejemplo, y también es diferente si consumes de forma habitual o puntual. Hay personas que en un día pueden beber lo mismo que otras pero sentir mucho más malestar y más resaca por el simple hecho de que no está acostumbrado a hacerlo.
Esto es así porque, como recuerda Cachafeiro, "lo mismo" casi nunca es lo mismo. El tener más o menos resaca puede depender de:
Velocidad de consumo, mezcla de bebidas y graduación total (gramos de alcohol).
Congéneres: las sustancias que acompañan al etanol y que hay más en las bebidas oscuras.
Genética y metabolismo: hay personas que manejan peor acetaldehído.
Sueño, estrés, menstruación/ciclo, comida previa, hidratación, tabaco.
Inflamación basal y cómo responde tu sistema inmune.
Qué podemos hacer para prevenir la resaca
La única forma 100% eficaz de evitar la resaca es "no beber alcohol o beber menos". Todo lo demás, recuerda la farmacéutica, "son estrategias para amortiguar el impacto pero no para anularlo".
Dicho esto, la evidencia muestra que lo que más influye en tener menos resaca es:
La cantidad total de alcohol ingerida. Beber menos es igual a menos resaca
La velocidad de consumo. Beber más lento reduce la resaca
Beber con comida.
Hidratarse bien
Dormir lo suficiente.
Estas medidas, afirma la experta, "sí tienen respaldo científico y deberían ser siempre la base de un consumo responsable".
Hay personas que usan suplementos alimenticios para evitar la resaca pero ¿funcionan? En opinión de la experta, "estos productos juegan un papel secundario".
Qué hacer para aliviar la resaca
Lo que mejor funciona para aliviar la resaca, según la ciencia es:
Que pase el tiempo.
Aumentar la hidratación e incluir sales si ha habido muchas micciones o vómitos (agua + electrolitos).
Hacer una comida fácil y ligera como un caldo, sopa, plátano, tostada, yogur y algo de proteína si nos apetece.
Dormir y bajar estímulos (luz/ruido).
Lo que no funciona para la resaca o tiene trampa:
"Hair of the dog" (beber más). Puede aplazar síntomas, pero empeora el problema global.
Tomar café como forma de "cura": puede ayudar a espabilar, pero también empeorar la deshidratación, la ansiedad y el estómago sensible.
Medicamentos para la resaca
Hay personas que recurren a los antiinflamatorios para quitar la resaca y, aunque es una medida que "puede aliviar dolor de cabeza en algunas personas", hay que tener cuidado, ya que, como recuerda la farmacéutica, "el alcohol irrita el estómago y los AINEs, como el ibuprofeno o el naproxeno, también". Juntos, añade, "aumentan el riesgo de irritación/úlcera y sangrado digestivo, sobre todo si esto se repite o si hay antecedentes".
Si hay náuseas fuertes, ardor, gastritis o tomaste bastante alcohol, "lo mejor es ser prudentes con el consumo de ibuprofeno".
¿Qué otros medicamentos pueden ayudar?
Para dolor: depende del perfil, pero evitar automedicarse "a lo loco". Paracetamol al día siguiente (no durante la ingesta) se usa mucho, pero si ha habido consumo alto o el hígado está tocado, mejor prudencia y no pasarse de dosis.
Para estómago: antiácidos/alginatos pueden aliviar ardor.
Si hay vómitos importantes o deshidratación: lo prioritario es rehidratar; y si no se tolera nada o hay signos de alarma, médico.
En resumen, lo mejor para prevenir y tratar la resaca es:
Comer antes, beber despacio, tomar agua entre copas y decidir un límite antes de empezar.
Si eres de resaca fácil, evita combinados oscuros y noches de poco sueño.
Lo peor que puedes hacer para la resaca es:
Mezclar alcohol con ibuprofeno por sistema.
Compensar la resaca con más alcohol.
Confiarlo todo a un suplemento y luego hacer un "all inclusive" etílico.