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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - El regreso de la actividad al frigorífico de Trenel trajo alivio a una localidad golpeada por el cierre de la planta, la pérdida de puestos de trabajo y la paralización de una empresa que durante años tuvo un fuerte impacto económico en la zona. Sin embargo, detrás de la reactivación productiva permanece una preocupación que todavía no encuentra respuestas: la deuda que dejó el Frigorífico Pico y que alcanza a distintos sectores de la comunidad.
La planta volvió a faenar, incorporó nuevamente personal y recuperó parte del movimiento habitual. El intendente de Trenel, Horacio Lorenzo, confirmó que actualmente "está faenando bien, con mucha cantidad de hacienda", aunque advirtió que la situación está lejos de quedar normalizada.
El principal foco de preocupación está puesto en los compromisos pendientes que quedaron tras la crisis de la empresa. Según explicó el jefe comunal, la deuda con el municipio ronda los 100 millones de pesos, pero el reclamo no se limita a las obligaciones fiscales con la comuna. También existen proveedores locales, comerciantes y trabajadores que esperan respuestas por montos adeudados.
"Nos llamaron a convocatoria y ahora como que no reconocen la deuda. La verdad que no tengo muy buenas perspectivas. Ojalá que siga, por la gente que labura", señaló Lorenzo en diálogo con Infopico Radio.
El intendente indicó que hasta el momento ningún representante de la firma se acercó al municipio para abordar la situación. Tampoco hubo precisiones sobre la continuidad del esquema laboral ni sobre las condiciones de las nuevas incorporaciones de personal. "Quién entra lo manejan ellos", aclaró.
La reactivación de la planta representa una inyección económica importante para Trenel, una localidad donde el frigorífico tuvo históricamente un rol central. La vuelta de la faena genera expectativas entre trabajadores y comerciantes, pero al mismo tiempo mantiene abierta una discusión sobre las obligaciones que quedaron pendientes tras el cierre.
Una crisis que dejó consecuencias
El conflicto del Frigorífico Pico trascendió el ámbito empresarial y tuvo impacto directo en la comunidad. La paralización de la actividad afectó a empleados, proveedores y comercios vinculados directa o indirectamente con el funcionamiento de la planta.
Lorenzo remarcó que son varios los sectores que aguardan definiciones. "Están todos esperando", expresó al describir la situación de quienes todavía tienen cuentas pendientes de cobro.
Preocupa, además, que en medio del concurso de acreedores y una denuncia penal posterior por un supuesto desfalco de los dueños históricos de la firma, los acreedores no tienen hoy un interlocutor directo que les otorgue alguna certeza. La planta de Trenel hoy está alquilada por Gorina, empresa que se hizo cargo y dentro de algunos meses evaluará si la producción generada y la situación judicial de la firma le permite continuar desarrollando la actividad y bajo qué condiciones.
Mientras tanto, desde el municipio destacan la importancia de que la planta vuelva a producir por el movimiento económico que genera en la localidad. "Se inyecta mucho dinero al pueblo, es algo espectacular", afirmó el intendente.