Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Lo que era una fiesta absoluta y un desahogo colectivo en el centro santarroseño tras el agónico pase de la Selección a los cuartos de final del Mundial, terminó con minutos de extrema tensión y violencia. En medio de la marea de gente que copaba la Plaza San Martín, los disturbios y el peligro se hicieron presentes en pleno corazón de la capital pampeana.
El primer foco de conflicto se desató cuando un grupo de jóvenes, por motivos que se desconocen, comenzó a increparse a los gritos. La discusión escaló rápidamente y terminó en una violenta pelea a golpes de puño ante la mirada atónita de familias enteras que se encontraban celebrando.
Sin embargo, la situación más alarmante ocurrió a los pocos metros. En una secuencia cinematográfica y de extrema peligrosidad, dos jóvenes se separaron del tumulto, extrajeron cuchillos de entre sus ropas y comenzaron a lanzarse puntazos y a desafiarse a pelear en plena calle, rodeados de manifestantes que corrían para resguardarse.
A pesar de la gravedad del incidente y de la nula distancia a la que se esgrimieron las armas blancas, fuentes en el lugar señalaron que, afortunadamente, la rápida intervención de otros hinchas para separar y la posterior dispersión evitaron que el hecho terminara en una tragedia. Desde los organismos de salud y policiales se confirmó que, milagrosamente, no se registraron personas heridas tras los incidentes.