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EL DIARIO digital
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La investigación por el millonario hurto de aproximadamente 200.000 dólares, ocurrido el pasado 30 de junio en una vivienda de la calle 7 (entre 8 y 10) de General Pico, avanza con definiciones claves. El abogado querellante, Jerónimo Altamirano quien representa al damnificado junto a su colega, el doctor Divoy, dijo que el autor del hecho "no fue alguien que entró al azar" y anticipó que solicitarán la prisión preventiva para otros dos sospechosos implicados en el hecho una vez que sean localizados y formalizados por la Justicia.
Actualmente, la causa cuenta con un imputado que ya declaró y cumple una prisión preventiva por 60 días. Altamirano aclaró que esta medida no representa una condena anticipada, sino una herramienta para "resguardar la investigación y evitar cualquier riesgo de fuga" mientras se recolectan más pruebas.
La hipótesis del "entregador" y un golpe planificado Para la querella, existen indicios contundentes de que el robo no fue al azar, sino el resultado de "una meticulosa planificación por parte de personas que contaban con información precisa sobre la vivienda.
El delincuente se dirigió en primera instancia a buscar una llave que el propietario solía esconder debajo de una maceta. Al no encontrarla, buscó otra vía de ingreso.
Los autores conocían a la perfección los movimientos de la víctima y sabían fehacientemente de la existencia de la importante suma de dinero en moneda extranjera.
"Quien ingresó conocía los movimientos de la víctima... No fue alguien que entró al azar; fue directamente a buscar ese dinero", aseguró Altamirano.
Pese a los múltiples allanamientos efectuados por la Comisaría Primera y la Brigada de Investigaciones cuyo trabajo fue calificado de "impecable" por el letrado, el dinero aún no ha sido recuperado. La causa, considerada compleja, demandará meses de peritajes que incluirán el análisis de cámaras de seguridad y la apertura de teléfonos celulares para determinar el rol y el grado de responsabilidad de cada involucrado.