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EL DIARIO digital
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Una profunda preocupación y un creciente malestar moviliza a un sector de la comunidad de padres de la Escuela Nº 143 de Santa Rosa, a raíz de una situación de violencia escolar que afecta a los alumnos desde hace cinco años sin que, según denuncian, se hayan implementado soluciones efectivas.
El conflicto se centra en las conductas agresivas de un alumno hacia la gran mayoría de sus compañeros, una problemática que comenzó en la sala de 4 años del nivel inicial y que se volvió insostenible ahora que el grupo cursa el tercer grado de la educación primaria.
A pesar de las reiteradas reuniones y los constantes intentos de diálogo por parte de las familias afectadas a lo largo de este tiempo, las respuestas institucionales no conformaron a los damnificados, quienes advierten sobre el progresivo deterioro de la convivencia dentro del aula y el riesgo físico y emocional al que se exponen sus hijos de manera diaria.
La gota que colmó la paciencia de los tutores ocurrió durante esta semana, tras un nuevo intento por exigir medidas concretas y protocolos de contención eficaces dentro del establecimiento educativo.
"Volvimos a hablar con la escuela y la única respuesta es que se está trabajando y que están haciendo todo lo que está a su alcance", señalaron los padres en un diálogo directo con El Diario, evidenciando el agotamiento ante una contestación burocrática que se repite de manera sistemática mientras los episodios de agresión persisten.
La indignación de las familias se incrementó de forma notable el martes ante la negativa del personal directivo a formalizar el encuentro por los canales administrativos habituales de la educación pública. "No nos permitieron firmar un acta donde queríamos dejar asentado nuestro reclamo", agregaron con malestar los denunciantes, exponiendo la supuesta resistencia de las autoridades escolares a dejar constancia escrita de las quejas y del prolongado historial de incidentes que arrastra el curso. Este miércoles, sí pudieron sortear el bloque administrativo y dejar formalmente planteado el reclamo.
Los padres evalúan ahora elevar una presentación formal ante el Ministerio de Educación de la provincia para exigir la intervención inmediata de los equipos técnicos de apoyo destinado a la resolución de conflictos escolares, con el fin de garantizar la seguridad de los menores y restablecer la normalidad en el dictado de clases.