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EL DIARIO digital
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El fantasma de la escasez de agua volvió a encender las alarmas en Santa Rosa. Vecinos de diferentes puntos de la ciudad, con especial énfasis en el sector norte, manifestaron públicamente su malestar y preocupación ante la repentina falta de agua potable en sus redes domiciliarias, un problema que comenzó a agudizarse en las últimas jornadas.
Las quejas se multiplicaron rápidamente a través de las redes sociales y los canales de reclamo vecinal. Los usuarios afectados coincidieron en que el servicio presenta una bajísima presión que impide el llenado de los tanques de reserva, mientras que en varias cuadras el corte del suministro directamente ha sido total.
"Estamos sin una gota de agua y no podemos hacer las tareas mínimas del hogar. Lo peor es que nadie te dice qué está pasando", graficó indignada una vecina de la zona norte que llamó a El Diario. El escenario se replica en otros barrios periféricos, donde el faltante ya se hace sentir con fuerza en las actividades cotidianas.
Silencio oficial
A pesar del crecimiento de los reclamos y el evidente descontento social, las autoridades competentes mantienen un estricto hermetismo. Hasta el momento, la Municipalidad de Santa Rosa área encargada de la gestión del sistema local y de la explotación del acuífero Anguil-Santa Rosa no ha brindado precisiones sobre si se trata de una falla en la red de distribución o de un problema de producción.
En la misma línea se mantiene el Gobierno Provincial. Desde el Ministerio de Obras Públicas, organismo que administra el Acueducto del Río Colorado la otra gran fuente que abastece a la capital, tampoco se emitió ningún comunicado oficial que aclare si el acueducto está operando con normalidad o si sufrió alguna avería técnica que obligara a disminuir el caudal enviado a los centros de almacenamiento santarroseños.
Ante la falta de respuestas institucionales, la incertidumbre crece entre los vecinos, quienes exigen saber si se trata de un inconveniente técnico pasajero o si deberán prepararse para afrontar restricciones más severas en el servicio.