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EL DIARIO digital
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La concesión de Petroquímica Comodoro Rivadavia termina el 18 de junio y, sin acuerdo entre oficialismo y oposición, se achican los tiempos administrativos y legales para que la empresa estatal quede a cargo del área.
Ante la falta de definiciones de la Legislatura y la cercanía del término de la actual concesión, los tiempos administrativos y legales comienzan a jugar en contra de la posibilidad de intervención de Pampetrol en la necesaria transición, hasta que se resuelva una nueva licitación pública nacional e internacional.

La concesión vigente de Petroquímica Comodoro Rivadavia finaliza el próximo 18 de junio de 2026 y, a menos de dos meses de esa fecha, la Legislatura provincial continúa sin una resolución. Los bloques de diputados conocen desde hace días el esquema de trabajo diseñado por la petrolera estatal, aunque hasta el momento no avanzó ni la iniciativa oficial ni una alternativa consensuada entre oficialismo y oposición.
El cronograma indicativo, que está junto a sus fundamentos en el ámbito legislativo y fue adelantado por El Diario la semana pasada, fija para este 28 de abril el inicio formal del proceso necesario para garantizar la transición del área y sostener la continuidad operativa del yacimiento.
El esquema fue confeccionado por el directorio de Pampetrol en virtud del proyecto de ley consensuado entre el Poder Ejecutivo provincial y el bloque de diputados justicialistas para que la empresa estatal asuma el control del área y avance en un eventual "proceso de selección de operador para dicha área, conforme los estándares mínimos de transparencia, concurrencia y solidez técnica".
Según ese plan, entre el 28 de abril y el 19 de mayo debía desarrollarse la convocatoria pública y la publicación del pliego. En paralelo, desde el 29 de abril al 11 de mayo estaba prevista la instancia de información y Data Room, junto con el período de consultas para las empresas interesadas. Las respuestas a esas consultas debían emitirse hasta el 15 de mayo.
La presentación de ofertas había sido programada para el 21 de mayo hasta las 12 horas, en sobre único y formato papel. Ese mismo día, entre las 13 y las 15, se contemplaba la apertura de sobres en la sede del directorio de Pampetrol.
Posteriormente, el 28 de mayo debía realizarse la reunión de directorio para la adjudicación, la notificación al adjudicatario estaba prevista para el 29 y la firma del contrato quedaba fijada para el 5 de junio, apenas dos semanas antes del final de la concesión vigente, tiempo necesario para que el operador ajuste el inicio de su tarea el día 19 de junio.
Ese esquema buscaba asegurar una transición ordenada, evitar interrupciones en la actividad y preservar las fuentes laborales. Sin embargo, sin consenso político en la Cámara de Diputados y con los plazos ya corriendo, Pampetrol empieza a quedarse sin margen real, y sin alternativas, para cumplir cada una de las etapas previstas.