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EL DIARIO digital
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El reciente paquete de alivio fiscal anunciado por el gobernador Sergio Ziliotto ante las cámaras empresariales de la provincia no tardó en recalentar el debate político de cara a 2027. El presidente del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical (UCR), Martín Berhongaray, salió al cruce de las medidas y le cobró al mandatario provincial un drástico "cambio de postura" respecto al Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias (SIRCREB).
"El gobernador ha decidido eliminar el SIRCREB solo respecto a los monotributistas, pero no nos olvidamos que hace pocos meses, en el mes de marzo, dijo que esto significaba 'premiar a los evasores'", disparó el dirigente radical, recordando los duros cruces discursivos del primer trimestre del año. Para Berhongaray, la flexibilización aplicada sobre las categorías A y B del Monotributo que a partir del 1 de julio beneficiará a 18.731 pampeanos no es una concesión del Ejecutivo, sino un triunfo de la agenda opositora: "Con esto, el Gobierno nos está dando la razón", sentenció.
El exlegislador nacional y principal referente de la oposición para la gobernación remarcó que esta discusión no es nueva y rescató su propia plataforma electoral de los últimos comicios provinciales. "En la campaña a gobernador del año 2023 propuse formalmente que el SIRCREB fuera corregido, porque entendíamos que era un mecanismo injusto, confiscatorio e inconstitucional", argumentó, cuestionando el sistema de retenciones directas sobre las cuentas bancarias que asfixia al comercio local.
Comparación con otras provincias
Desde los despachos oficiales de Casa de Gobierno suelen defender la vigencia del SIRCREB argumentando que se trata de una herramienta de control fiscal que sostienen la inmensa mayoría de las provincias argentinas de manera coordinada. Sin embargo, Berhongaray rechazó de plano esa justificación con una dura comparación de gestión y de infraestructura que impactó de lleno en los despachos oficiales.
"Que lo tengan casi todas las provincias no significa que esté bien", retrucó el titular de la UCR. Y acto seguido, lanzó una filosa chicana sobre las cuentas públicas y el desarrollo provincial: "La inmensa mayoría de las provincias tienen autopistas y La Pampa no tiene un solo kilómetro de autopista. Como pampeanos, eso no nos enorgullece", apuntó.
La presión de la crisis
La arremetida de Berhongaray llega horas después de que Ziliotto, en el marco del Consejo Asesor de la Agencia I-COMEX, pusiera sobre la mesa el monumental esfuerzo financiero que realiza la Provincia para sostener el consumo interno a través del Banco de La Pampa con una inversión de 3.270 millones de pesos mensuales ante una recesión nacional donde el 73,8% de los comerciantes locales acusa caídas en las ventas.
Aunque el Ejecutivo enumeró una serie de reformas históricas sobre el SIRCREB para mermar su impacto (desde las exenciones de 2020 hasta los límites en billeteras virtuales aplicados en abril de este año), el radicalismo busca capitalizar políticamente el apuro del Gobierno por dar respuestas al sector pyme. Con sus declaraciones, Berhongaray no solo busca anotarse un poroto en la discusión tributaria provincial, sino también consolidar su perfil de gestión frente a los reclamos del comercio y la producción que hoy le marcan la cancha al Centro Cívico.