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EL DIARIO digital
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El 32° Congreso Extraordinario de la Federación Argentina de Trabajadores de la Imprenta, Diarios y Afines (FATIDA) marcó el fin de la carrera gremial del dirigente pampeano Aníbal Schmidt. Con la participación de 32 congresales de 18 filiales de todo el país, la entidad resolvió su expulsión inmediata y permanente, fundamentada en "conductas inadmisibles" y un manejo "moralmente reprochable" de los fondos de la Obra Social del Personal de la Industria Gráfica (OSPIDA).
La resolución institucional no solo desplaza a Schmidt de su rol como ex secretario general, sino que lo inhabilita de por vida para ocupar cargos en la Federación y en la obra social. La medida busca resguardar la credibilidad de la organización tras una auditoría externa que expuso un escenario financiero crítico.
Inconsistencias y deuda millonaria en la mira
El informe técnico que selló la suerte del dirigente pampeano reveló que la deuda prestacional de OSPIDA escaló a los $4.689 millones al 20 de febrero de 2026, lo que representa un incremento del 980% en apenas un año. Esta situación derivó en la interrupción de servicios médicos por falta de pago a los prestadores de salud.
Entre los hallazgos más graves de la auditoría se destacan egresos por un total de $295.522.734 que carecen de respaldo documental suficiente. Asimismo, se detectaron transferencias por más de $301 millones destinadas al pago de salarios e impuestos de empleados vinculados a un sindicato, sin que se pudiera demostrar que dichos fondos estuvieran relacionados con prestaciones sanitarias para los afiliados.
Un punto clave del informe hace foco directamente en la provincia, al advertir serias inconsistencias en el padrón de afiliados de la delegación La Pampa. Según la auditoría, se registraron transferencias de fondos cuya correspondencia con los beneficiarios locales no pudo ser validada, lo que refuerza las sospechas sobre un manejo discrecional de los recursos durante la gestión de Schmidt.
Denuncia penal en Buenos Aires
En sintonía con la sanción gremial, FATIDA y OSPIDA radicaron una denuncia penal ante la Justicia Nacional en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires. El proceso judicial buscará determinar las responsabilidades penales del ex dirigente pampeano y avanzar en la recuperación de los fondos afectados.
Desde la conducción de la Federación remarcaron que esta expulsión es una señal ética hacia el interior del movimiento obrero, sosteniendo que no hay margen para la deslealtad ni la corrupción. Por último, en un plenario de secretarios generales, la entidad tomó distancia de denuncias mediáticas realizadas por una dirigente de San Luis, insistiendo en que cualquier irregularidad debe ser canalizada estrictamente por las vías judiciales e institucionales.