Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
La Fundación Estrellas Amarillas, familiares y autoridades se reunieron en la intersección de Rivadavia y Constitución para señalizar el lugar del siniestro y renovar el pedido de conciencia vial.
En una mañana cargada de emoción y respeto, la Fundación Estrellas Amarillas recordó el pasado miércoles a Roberto Ezequiel Farías, al cumplirse el primer aniversario del siniestro vial que le arrebató la vida. El acto tuvo lugar a las 10:30 horas en la intersección de calle Rivadavia y avenida Constitución, sitio donde quedó plasmada la señalética de prevención que busca transformar el dolor en memoria activa.
El evento contó con una fuerte presencia de familiares y amigos de la víctima, quienes estuvieron acompañados por el personal de Tránsito local, la concejala Celina Rivas y el director de Prevención y Convivencia Ciudadana, Daniel Fábrega.
Desde la Fundación recordaron el profundo simbolismo de la Estrella Amarilla: sus cinco puntas representan los pilares fundamentales para una movilidad segura: Memoria, Prevención, Ley, Justicia y Educación. El objetivo es "despertar una conciencia colectiva que evite que más familias sufran muertes o lesiones graves en el tránsito".
Tomar conciencia
El trágico siniestro ocurrió un lunes alrededor de las 8:00 de la mañana. Roberto Ezequiel Farías, un joven de 31 años que se dirigía presuntamente hacia su lugar de trabajo en motocicleta, perdió la vida tras un roce con una camioneta Chevrolet S10 en la esquina de Constitución y Rivadavia. Según las pericias iniciales, en un intento de adelantamiento, el motociclista perdió el control del rodado e impactó contra el cordón, falleciendo de manera instantánea.
"A un año de su partida, es lamentable tener que realizar este trabajo, una tarea que nos toca hacer desde hace más de 20 años. Necesitamos imperiosamente tomar conciencia en el tránsito y cumplir con las normas", expresó Patricia Ojeda, representante de la Fundación Estrellas Amarillas en Realicó.
"Nosotras concientizamos desde nuestro lugar de madres, esposas e hijas para que la sociedad vea lo que hay detrás de una estrella: una vida perdida con grandes proyectos disueltos y sueños inconclusos. Después del siniestro, solo queda una cama vacía, un plato que sobra y un vacío interno que no se puede llenar", añadió.
Finalmente, la referente hizo un llamado directo a la comunidad y a las autoridades: "Pedimos que no haya más estrellas amarillas. Algo tan simple como no usar el celular, ponerse el casco o el cinturón puede evitar familias destruidas. Agradecemos el apoyo de nuestra presidenta, Silvia González, y de las autoridades presentes, pero pedimos encarecidamente que el Municipio y las autoridades sigan apoyando estas actividades, porque es una temática que nos engloba a todos. Tenemos que respetar nuestra vida y la de los demás, y dar el ejemplo a nuestros hijos con conductas responsables".