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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - La crisis que atraviesa Frigorífico General Pico S.A. sumó nuevo capítulo a través de un comunicado de los responsables de la firma, Ernesto "Tito" Lowenstein y Alan Lowenstein, quienes confirmaron que mantienen negociaciones abiertas con un grupo empresario de origen europeo. Este actor, definido como uno de los principales acreedores de la compañía y con una fuerte pisada en el mercado nacional, asoma como la pieza clave para la supervivencia de la histórica planta de Trenel.
Aunque el anuncio oficial aporta un dato a la procedencia de los interesados, las precisiones sobre el estado real de avance de estas conversaciones siguen siendo escasas.
El eje del mensaje empresarial se centró en ratificar la voluntad de la familia Lowenstein de agotar todas las instancias de negociación antes de recurrir a medidas de carácter irreversible. En este sentido, el comunicado subraya la intención de "encauzar la situación y evitar recurrir a instancias jurídicas de reorganización", una referencia directa a la voluntad de eludir el pedido de quiebra o el avance hacia el concurso preventivo que dilate aún más los tiempos de resolución.
La estrategia de los empresarios apunta a una reactivación plena de la capacidad productiva de la planta. Según argumentan, las inversiones realizadas en los últimos años las cuales, aseguran, fueron respaldadas incluso con el patrimonio personal de los socios han dejado a la infraestructura de Trenel en condiciones de alta competitividad.
Sin embargo, la realidad social del conflicto sigue siendo crítica. El comunicado reconoce la necesidad de atender las "obligaciones laborales derivadas de la reciente reducción de puestos de trabajo", pero no ofrece plazos ni certezas para los 200 trabajadores que fueron desvinculados semanas atrás y siguen esperando el pago de sus indemnizaciones.
El escenario para las 400 familias que aún dependen directamente de la empresa es de una tensa espera. Mientras los Lowenstein buscan un entendimiento con acreedores financieros no bancarios algo que hasta ahora ha sido el principal escollo, el sector gremial y la comunidad de Trenel y General Pico observan con cautela. La confirmación del interés europeo es un alivio moderado, pero la falta de un cronograma de reactivación y la deuda pendiente con los despedidos mantienen el conflicto en un punto de máxima fragilidad.